Viernes, 16 de Noviembre de 2018
Indicadores económicos UF: Dólar: Euro:

Calidad del aire

Intervalos nubosos con lluvia debil
Habla ex prefecto regional de la PDI, Tomás Vivanco

“Ahora nos miden por los detenidos que quedan con medidas cautelares”

La semana pasada, Tomás Vivanco -con el grado de prefecto inspector- pasó a retiro e hizo entrega de su cargo a un nuevo prefecto regional. Horas antes habló con Diario El Centro, donde realizó un balance de su gestión y anunció que prontamente se instalará en el Maule una oficina de análisis criminal “Antiguamente se hacía una denuncia por venta de drogas, se allanaba, detenía y entregaba a la justicia a los imputados, donde quedaban en libertad. Ahora esto cambió, porque se realiza un trabajo de largo aliento, para establecer si hay una conducta permanente y reunir antecedentes probatorios para la fiscalía”

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 15 de Octubre 2017

¿Cómo fue la experiencia de ejercer el mando de una Prefectura Regional, con todo lo que implica en términos de conocer la zona, su gente y autoridades?

“Fue un desafío bastante grande que creo que cumplí de buena manera durante estos dos años. No es lo mismo manejar una región policial que una jefatura nacional. En esta región tuve más de 500 funcionarios policiales bajo mi cargo. Además, uno tiene otro roce con autoridades de Gobierno, en este caso, con el intendente Pablo Meza. A ello se sumó el fiscal regional, Mauricio Richards, con quien coordinamos la investigación de casos de alta connotación social. Y después se suma la administración de cuatro prefecturas provinciales, cada una con sus características específicas”.

 

¿Y qué destacaría usted como lo más importante que le correspondió conocer en esta región durante los dos años?

“Fueron muchos los casos de relevancia. Me recuerdo del secuestro de un carabinero, así como un aumento importante en el decomiso de drogas y la incautación de armas de fuego, junto a la detención de bandas criminales organizadas. Un punto importante fueron los incendios forestales que también nos correspondió investigar y donde ahora el fiscal regional está formalizando a ejecutivos de la empresa CGE. Todo eso refleja que se hizo un trabajo de largo aliento. Para nosotros es muy positivo que la Fiscalía Regional nos tenga considerados como PDI para investigar estos hechos  que conmovieron a la ciudadanía”.

 

¿Cómo fue la experiencia de enfrentar un fenómeno  inédito como fueron los incendios forestales del verano pasado?

“Nosotros primero partimos con la contención, después con la ayuda a los damnificados y terminamos con la investigación, que es la esencia de la PDI”.

 

Nos correspondió verlo a usted en terreno, no solo dirigiendo equipos para investigar, sino también colaborando directamente en la emergencia…

“Lo primero que hicimos fue ayudar a los colegas y sus familias que se vieron afectados por esa catástrofe, incluyendo personas que no están trabajando en esta región. La institución envió ayuda material que se distribuyó entre la ciudadanía. También contamos con desplazamiento de personal desde Santiago, porque no alcanzamos con nuestra dotación”.

 

COMPLEJO POLICIAL

¿Cómo evalúa su gestión en cuanto a proyectos de infraestructura para la PDI en el Maule?

“Tuvimos avances importantes. Nos quedó pendiente el nuevo cuartel de Linares, pero fue por razones ajenas a nosotros. Pero tuvimos la entrega de 36 vehículos para renovar todo nuestro material rodante con financiamiento del Gobierno Regional. Eso fue muy relevante, porque para la investigación es necesario que los detectives salgan a las calles y se movilicen de manera segura”.

 

Tenemos el recuerdo de que cuando usted llegó a la región, uno de sus primeros anuncios fue que se podrían conformar nuevas unidades investigativas, supeditadas a la construcción de un nuevo complejo policial para Talca. Se trata de un anhelo importante que se arrastra desde hace varios años. ¿Qué pasó que no se logró?

“Lo que ocurre es que no es una tarea sencilla. El Gobierno Regional tiene toda la disposición de aportar con financiamiento, pero el problema se ha focalizado en encontrar un terreno que tenga las características necesarias para llevar adelante el proyecto. A la fecha, tenemos dos lugares vistos y que están aprobados por el alto mando en Santiago, pero hay que adoptar una definición”.

 

¿La estrategia va a ser compra de terreno o entrega de alguna propiedad del Ministerio de Bienes Nacionales, porque parece que no prosperó que fuera un comodato de la Municipalidad de Talca?

“Lo que ocurrió es que los terrenos municipales que ofrecieron están muy distantes del centro de la ciudad, y nosotros necesitamos estar insertos cerca de la ciudadanía. Pero ahora se está viendo una propiedad relativamente central y que, más que compra directa, la idea es que una vez entregada esa propiedad, nosotros hagamos igualmente entrega de los edificios que tenemos en Talca, es decir, el actual cuartel de calle 2 Sur y el edifico de la calle 3 Oriente. La idea es que el Gobierno Regional distribuya esas propiedades a otras instituciones del Estado, como si fuera un trueque. Pero ello supeditado a que esté construido el nuevo complejo policial”.

 

¿Y el Laboratorio de Criminalística (Lacrim) se queda donde actualmente está ubicado en el sector surponiente de Talca o se mueve al nuevo complejo?

“Todo depende. Si podemos construir en el nuevo complejo una dependencia especial para ellos, sería ideal, porque el trabajo del laboratorio tiene que estar muy coordinado y cercano a los detectives que están investigando. Además, ese terreno es municipal y no pertenece al Gobierno Regional. Así que lo tendríamos que devolver al municipio con el edificio completo”.

 

¿Entonces tener un nuevo complejo policial en Talca es definitivamente requisito para que lleguen brigadas investigativas nuevas como cibercrimen, medio ambiente o delitos funcionarios?

“Claro que sí, porque nuestra capacidad actual de albergar personal está limitada. Para nosotros superar esta situación sería muy importante en la región, porque temas como los que investiga el cibercrimen, por ejemplo, hoy son bastante requeridos por la ciudadanía y por los fiscales. Antes era extraordinario, pero ahora es mucho más común, por la masificación de la tecnología”.

 

¿Cómo enfrentaron los requerimientos de los fiscales en materia de delitos funcionarios, considerando que no existe brigada especializada en la región y esa carga debió asumirla delitos económicos?

“El trabajo de ellos se ha ampliado bastante. Para evitar cualquier situación, decidimos que todos los casos que ocurran en Talca los investigará la brigada de delitos económicos de Linares y viceversa. Eso como una forma que la investigación sea más objetiva e independiente. Además la mayoría de esos casos se ven de manera directa con la Fiscalía Regional”.

 

SEGURIDAD Y ANÁLISIS CRIMINAL

¿Con qué sensación se va usted en materia de control de la delincuencia y percepción de seguridad en la ciudadanía”.

“Nuestra estadística es que tenemos más casos que años anteriores que han sido resueltos. Cuando llegué a la región, hace dos años, era poco común ver casos que involucraran el uso de armas de fuego, pero ahora se han vuelto más regulares, sobre todo, donde bandas rivales se pelean territorios y resultan lesionados terceros inocentes. Muchas de esas personas están detenidas y esperan juicio, lo cual es positivo para la ciudadanía. A lo mejor con mayor dotación podríamos tener mejores resultados, pero con la gente que contamos hemos avanzado mucho. El capital humano que tiene la PDI en la región es altamente profesional y de excelencia. Y así se ha visto reflejado en los medios de comunicación que cubren los resultados de nuestras diligencias”.

 

Le reitero, qué pasa con la percepción ciudadana, porque la gente tiene la sensación que realiza denuncias, ustedes investigan y detienen, pero cuando llega al nivel judicial, el resultado es impredecible. ¿Cómo quedan ustedes en este fenómeno?

“Antiguamente nos medían a nosotros por el número de detenidos. Pero en la actualidad no es así. Ahora nos miden por los detenidos que quedan con medidas cautelares tras pasar por la justicia. Entonces, como PDI nos preocupamos que si hay un imputado, el fiscal cuente con antecedentes para pedir alguna medida cautelar. Ojalá sea la prisión preventiva, porque eso tranquiliza a la gente, pero si no es así, que sea con una medida cautelar que permita asegurar que habrá un juicio.

Lo mismo ocurre con el microtráfico. Antiguamente se hacía una denuncia por venta de drogas, se allanaba, detenía y entregaba a la justicia, donde los imputados quedaban en libertad. Ahora esto cambió, porque se realiza un trabajo de largo aliento, para establecer si hay una conducta permanente y reunir antecedentes probatorios para la fiscalía. Por lo general, cuando se realiza una entrada y registro, es porque sabemos que existen otros delitos asociados, como tenencia ilegal de armas o de especies robadas”.

 

¿Entonces, el llamado a la ciudadanía es a seguir denunciando, porque entendemos que ello permite a la PDI focalizar su trabajo en lugares donde se concentran los delitos?

“Por supuesto que sí. Y ahora más, porque prontamente vamos a potenciar el análisis criminal, con una oficina de cobertura regional. Allí la denuncia será nuestro principal insumo, porque nos permitirá asociar los casos por forma de operar, horarios o características de los imputados. Así podremos establecer si existen grupos criminales y dónde están operando en cualquier punto de la región. Para ello, tendremos gente abocada para estos  fines en todas nuestras Prefecturas Provinciales”.

 

¿Y será posible que si ocurre un robo en lugar habitado se pueda contar con listas de sospechosos, asociados por la hora en que ocurre el delito, lugar y objetos sustraídos?

“Es un sistema bastante avanzado que nos permitirá reducir la cantidad de gente, hasta llegar al responsable de los hechos. La búsqueda de huellas siempre ha sido una evidencia certera, pero actualmentes, los delincuentes toman medidas para evitar ser identificados. Otro aspecto importante es que nuestro personal cuenta con equipamiento tecnológico que permite georreferenciar las consultas de controles de identidad a sospechosos, lo cual facilita saber cuáles son los movimientos más rutinarios de quienes cometen delitos. Todos esos datos sumados llegarán a la oficina de análisis regional, donde se buscarán patrones en común que permitan orientar las investigaciones. Esto ya se está utilizando en Santiago y este año le corresponderá a la Región del Maule”.

 

Hernán Espinoza

Volver

Comentarios