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Autor fue Juan Rafael Castillo Tamaño, apodado “El Cubano”

Ataque carcelario dejó al descubierto venganza de líder narco contra ex “hombre de confianza”

La víctima fue Luis Fernando Canales Verdugo, quien el pasado martes fue apuñalado por Castillo Tamaño en el patio del módulo cuatro del penal talquino. A la fecha se encuentra hospitalizado

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 06 de Enero 2017

TALCA.- Una cruenta historia de venganza contra quien era el “hombre de confianza” -según la fiscalía- del líder de un peligroso grupo de traficantes, quedó al descubierto esta semana, luego que Juan Rafael Castillo Tamaño, apodado “El Cubano”, agrediera con un cuchillo a Luis Fernando Canales Verdugo, alias “El Feña”.

Los graves hechos se registraron a las cuatro de la tarde del martes pasado, en el patio del módulo número cuatro del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Talca. Allí “El Cubano” atacó con un arma cortante a Luis Canales, quien sufrió dos lesiones de carácter grave en el pulmón derecho y en la zona abdominal.

El resultado fue que “El Feña” fue trasladado de urgencia al hospital de Talca, donde permanece en condición estable, gracias a que fue intervenido de urgencia por los médicos de turno. Pero los hechos no pasaron desapercibidos para la defensa de Luis Canales, con miras a lo que será un futuro juicio contra el grupo narco.

 

AUTOMÓVIL Y ARMAS

Ocurre que Juan Castillo y Luis Canales tenían una relación estrechísima como parte de la cadena de mando de una organización criminal que fue desbaratada, en julio del año pasado, por la Brigada Antinarcóticos de la PDI de Talca, junto con la fiscalía, donde se decomisó un cargamento de 10 kilos de clorhidrato de cocaína.

A ello se suman armas de fuego y tres automóviles incautados a los imputados. Entre ellos, se cuenta un Station Wagon marca Hyundai que Luis Canales tenía en su domicilio de calle 30 Sur, cuya inscripción estaba a nombre de Raquel Aguilera Sobarzo, pareja de Luis Castillo. Dicho auto estaba a cargo de Luis Canales.

Según la fiscalía, Canales utilizaba el móvil para distribuir los cargamentos de droga que Juan Castillo traía desde Santiago. Canales también daba seguridad a Castillo cuando cobraba a los distribuidores de la cocaína, utilizando para ello un revólver calibre 38 y un chaleco antibalas que la PDI incautó en su domicilio.

 

PREPARACIÓN DE JUICIO

Pero todo terminó -según versiones altamente calificadas- cuando Canales optó por declarar ante el fiscal antidrogas, Francisco Soto. De allí en adelante, las fuentes indican que Juan Castillo se había propuesto impedir que Canales llegara con vida al juicio en el Tribunal Oral de Talca, ya que lo delataría ante los jueces.

Y ocurre que Juan Castillo, como jefe de la asociación ilícita y del grupo narco, arriesga dos condenas que suman 18 años de cárcel. Por su parte, Luis Canales también enfrenta una posible sanción de 17 años de cárcel, por los delitos de asociación ilícita para el narcotráfico, tráfico de drogas y porte ilegal de armas.

Por ello, es relevante para los imputados declarar en el juicio, a fin de que se les reconozca una atenuante. A la fecha, está vigente la audiencia de preparación de juicio oral para el martes de la próxima semana, en el Juzgado de Garantía de Talca, donde se revisará la acusación y las pruebas que irán a juicio oral.

 

Hernán Espinoza

  Traslado y aislamiento

 

El miércoles pasado, luego de recibir un oficio de Gendarmería informando los detalles del ataque a Luis Canales, el Juzgado de Garantía de Talca adoptó cinco medidas urgentes: la primera fue informar de inmediato a la Fiscalía de Talca, luego a la defensa de Canales y, a su vez, al juez de turno para la visita semanal.

Pero también se autorizó el traslado inmediato de Juan Castillo a la unidad penal de Curicó, por cuanto Gendarmería lo calificó como un acusado de alto compromiso delictual que, además, no tendría acogida en ningún sector de imputados de la cárcel de Talca. Lo último fue autorizar su aislamiento por cinco días.

  “Una riña es lamentable”

 

Al respecto, el coronel, Óscar Aravena, alcaide del penal de Talca, explicó ayer que “en esta cárcel existe una población penal superior a las 700 personas. Una riña es lamentable, pero es normal en un recinto penitenciario, donde se enfrentan bandas rivales o personas que tienen conflictos. La población penal está debidamente segregada”.  Amenazas y extorsión

 

Un día antes de agredir a su ex “hombre de confianza”, Juan Castillo protagonizó otro incidente en el pabellón A-2 de la cárcel de Talca. Se trata de amenazas y extorsión del que fue objeto un interno que cumple condena por robo, quien denunció que “El Cubano” lo intimidaba con que lo golpearía y apuñalaría.

Todo ello, afirmó, en caso de no acceder a sus exigencias de que la familia del denunciante depositara 50 mil pesos en dinero a nombre de amistades de Juan Castillo. Según la denuncia, “El Cubano” era secundado por Pedro Moreno, alias “El Pello”, imputado por robo; y por Rodolfo Fernández, apodado “El Gordicho”.

 

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