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Grupo criminal estaba formado por siete hombres y una mujer

Cayó banda narco que traficaba droga y secuestró a motorista de Carabineros

PDI y Fiscalía de Talca investigaban a los imputados desde noviembre del año pasado. A través de seguimientos e interceptaciones telefónicas se detectó que incluso trataron de ejecutar una “mexicana” a narcos colombianos

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 02 de Junio 2016

TALCA.- Sentado en un sillón, con el rostro ensangrentado y las manos juntas rogando por su vida. Así fue grabado en un teléfono celular el motorista de la Tercera Comisaría de Carabineros de Talca, Guillermo Antonio López Sepúlveda, cuando estuvo cerca de tres horas secuestrado por una banda de traficantes.

Los graves hechos ocurrieron el 26 de marzo de 2016, pero se remontan a una semana antes. Fue en ese momento cuando el carabinero López realizó una fiscalización de rutina a un vehículo que conducía Benjamín Díaz Viñals en la esquina de las calles 9 Oriente con Chancha Rayada, en el barrio norte de esta ciudad.

Al momento de cursar la infracción de tránsito, hasta el lugar llegó la madre del conductor, de nombre Karina Viñals Retamal. En su declaración ante los detectives de la PDI, el carabinero relató que la mujer se manifestó muy amistosa, señalando que era empresaria, para luego entregarle el número de su teléfono personal.

 

CONTACTOS

POR WHATSAPP

Ese fue el primer gran error del carabinero López, ya que con el paso de los días tomó contacto por la aplicación Whatsapp con la mujer. Hasta que el 26 de marzo, el motorista policial recibió nuevos mensajes desde el teléfono de Karina, sin saber que quien manejaba el celular era su esposo, José Díaz Espinoza, alias “El Bresler”.

Se trataba, ni más ni menos, que del jefe de una de las bandas de traficantes más peligrosa de Talca y que era seguida desde noviembre del año pasado por la PDI. Aparentando ser Karina, José Díaz invitó al carabinero a su casa, señalando que su marido estaba de viaje, sugiriendo que ambos podrían sostener un encuentro sexual.

El carabinero aceptó la invitación, lo cual constituyó su segundo error, porque no sabía que lo esperaba una trampa. Así cuando llegó de civil a la casa de Karina, en la calle 19 Norte con 12 y Media Oriente B, también en el barrio norte de Talca, la propia mujer salió a recibirlo a la puerta y lo hizo ingresar al domicilio.

 

GRABACIÓN

TELEFÓNICA

Al interior de la casa estaban esperando José Díaz, su hijo, Benjamín Díaz, y otros tres hombres. Entre todos comenzaron a golpear al carabinero, con pies y puños, hasta dejarlo sangrando. En esa condición, Benjamín comenzó a grabar con su teléfono celular al carabinero, mientras la víctima pedía que lo dejaran vivir.

Los imputados mantuvieron retenido al carabinero contra su voluntad por cerca de tres horas. En el intertanto, lo obligaron a llamar a su esposa, para confesarle que estaba siendo infiel y que supuestamente se acostaba con Karina Viñals. Luego, lo dejaron irse a su casa, pero bajo amenazas de muerte para él y su familia.

El carabinero López declaró a la PDI que decidió no realizar una denuncia por temor a las represalias, así que pidió permiso en su trabajo y se atendió las lesiones en una clínica privada. Ello en contraposición directa con la obligación legal de cualquier funcionario público de denunciar un hecho que tenga carácter de delito.

 

ASOCIACIÓN DELICTUAL

El fiscal de Talca, Francisco Soto, expuso ayer el video grabado por el imputado Benjamín Díaz, en audiencia ante el juez, Ricardo Riquelme, en la sala número cuatro del Juzgado de Garantía de Talca. A ello se agregó un segundo video donde se observan los mensajes por Whatsapp entre la víctima y Karina Viñals.

Así, la mujer, su esposo e hijo, fueron imputados por el delito de secuestro simple. Pero no fue el único hecho ilícito, ya que el fiscal también sindicó a José Díaz como jefe del grupo narco que formaban su misma esposa e hijo, junto a otros seis imputados, todos acusados por tráfico de drogas y asociación para traficar los estupefacientes.

Las identidades de los imputados son Claudio Moreno Polanco, apodado “El Kei” y segundo al mando en la agrupación narco; Gonzalo Ortiz Pavez, Juan Moreno Acevedo, Sebastián Moreno Andrade y Pedro Reyes Pinochet, alias “El Peter”, junto a un menor de edad de iniciales V.S.O.C. con antecedentes penales por hurto.

 

EMPRESA DE “FACHADA”

Según los antecedentes expuestos por el fiscal en la audiencia, José Díaz era el encargado de recolectar el dinero y comprar las drogas, mientras que Claudio Moreno era el “jefe operativo” que tenía mando directo sobre los otros cinco imputados, con excepción de la familia de “El Bresler”, que dependía del jefe de familia.

Ello, por cuanto Karina Viñals era además, la representante legal de una empresa de maquinaria y bodega agrícola de nombre “KDR”, sindicada por la fiscalía como una “fachada” para justificar los movimientos de dinero. El grupo, bajo el mando de José y Claudio, ejecutó numerosas compras de drogas para su venta en Talca.

Entre estos casos, la fiscalía mencionó que incluso habían permutado un terreno a cambio de seis kilos de pasta base de cocaína. Se añade un intento fallido por realizar una “mexicana” o “quitada” de 20 kilos de droga a un grupo narco colombiano, para lo cual, el grupo había comprado armas y estaban dispuestos a morir.

 

DOS KILOS DE DROGA

El operativo policial donde cayeron todos los imputados se ejecutó en la madrugada del domingo pasado, bajo total secreto. La PDI sabía que Claudio Moreno y el menor de edad habían viajado a Santiago para comprar dos kilos de pasta base de cocaína, a cambio de la entrega de un vehículo tipo jeep a los proveedores.

Así, cuando volvieron en bus a Talca fueron capturados por los detectives de la Brigada Antinarcóticos. En paralelo, se realizó un allanamiento al domicilio del imputado apodado “El Peter”, ubicado en el sector Cinco Metros de la ruta K-605. El lugar fue sindicado literalmente como la guarida del grupo de narcos.

Allí se incautaron dos escopetas y una pistola de fogueo. Se suman dos autos modelos Aero 93 y Honda Civic, así como un camión Iveco de tres ejes; más 600 mil pesos, dinero en efectivo. En relación con las escopetas, la fiscalía sumó el cargo criminal de tenencia ilegal de armas en contra de Pedro Reyes Pinochet.

 

A LA JUSTICIA

El fiscal exigió la prisión preventiva para los ocho adultos y la internación provisoria para el menor de edad. Las defensas de los imputados estuvieron a cargo de la abogada, Gilda Martínez, de la Defensoría Penal Pública de Talca, acompañada por los defensores particulares, Julio Sepúlveda, Pablo Arenas y Roberto Díaz.

En éste último caso, se trata del ex fiscal regional de O´Higgins, quien renunció al Ministerio Público el año 2010, acusado por asistir a una audiencia judicial en estado de ebriedad. Todos ellos se opusieron a la solicitud del fiscal, dando paso a que el juez resolviera dejar en prisión a seis de los nueve imputados.

Se trata de José Díaz, Benjamín Díaz, Claudio Moreno, Sebastián Moreno y Pedro Reyes, más el menor de edad. A la vez, se decretó la libertad para los imputados, Gonzalo Ortiz y Juan Moreno, mientras que Karina Viñals quedó bajo la medida cautelar de arresto nocturno. El plazo de cierre de la investigación se fijó en tres meses.

 

  Reacciones

Fiscal de Talca Francisco Soto: “Fue una diligencia de largo aliento. Se trata de una agrupación dedicada a transportar grandes cantidades de droga a Talca. Se desplegaron técnicas investigativas por seis meses, lo cual permitió la detención de nueve personas que utilizaban una empresa para reunirse y justificar las ganancias”.

Comisario René Isla, jefe Brigada Antinarcóticos PDI Talca: “Se logró desarticular una asociación criminal que operaba en las regiones del Maule y Santiago. Existe una familia involucrada con el jefe de la banda narco. Ellos viajaban a comprar la droga, la traían a Talca y la distribuían a distintos microtraficantes de la ciudad”.

Roberto Díaz, abogado defensor: “Los imputados van a colaborar con la investigación. El caso de secuestro tiene que investigarse. Aquí solo hay la declaración de la víctima, además de otros videos que no han sido exhibidos. A la vez, el ingreso fue voluntario al domicilio. Allí se generó una discusión fuerte, pero fue solo eso”.

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