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Bomberos logró reaccionar a tiempo y evitar la tragedia

Con una botella y bencina casi queman Santuario San Francisco

Tanto la Iglesia Católica como la agrupación de laicos que custodia el templo, repudiaron el atentado registrado durante la madrugada de ayer en Talca

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 20 de Enero 2018

TALCA.- “Gracias a Dios fue poco el daño y el rayado es el mismo que están haciendo en otros lados. Lo que hay que dejar claro es que esto fue una cobardía. A nosotros, los laicos, no nos van a amedrentar. Nuestra fe es mucho más grande. No nos van a acallar con una bomba molotov ni nada de eso. Esto nunca nos había pasado. Es la primera vez que atacan esta iglesia que lleva 150 años”.
Con estas palabras, reaccionó ayer Pedro Passalacqua Campos, encargado del grupo de laicos que tiene la responsabilidad de administrar el Santuario de San Francisco de Asís, en Talca, luego de verificar los daños que sufrió el portón lateral del templo -ubicado por calle Uno Sur, entre 2 y 3 Poniente- debido a un atentado incendiario registrado en la madrugada de ayer.
Los hechos se registraron a las 01.30 horas, cuando el guardia de un hostal cercano a la iglesia dijo haber observado a dos jóvenes en las cercanías del portón, cuyo acceso es por una rampla, para facilitar el ingreso de personas en sillas de ruedas o con dificultad de movimiento. Al poco rato escuchó una explosión y salió a mirar, descubriendo que las puertas de madera se estaban quemando.

 

Envase de plástico
Así, concurrieron a la emergencia tres compañías del Cuerpo de Bomberos de Talca (CBT), quienes reaccionaron con tal rapidez, que lograron controlar el siniestro en cuestión de minutos, evitando que las llamas alcanzaran todo el portón y, por lo mismo, que hubiera daños estructurales en el templo. De inmediato surgió la sospecha de un acto intencional, tal como lo señaló Eduardo Carrión, capitán de la Octava Compañía de Bomberos.
“Encontramos en el lugar consignas de protesta y otros elementos que salieron eyectados producto de la explosión. Habían restos de una botella plástica y marcas de acelerante en la puerta. Así también, una lata de pintura en aerosol que tomó temperatura y salió disparada hasta la otra vereda”, sostuvo.
Luego, por orden de la fiscalía, en el lugar se constituyó una patrulla del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) de Talca. El capitán, Bryan Ianiszewsky, sostuvo que en el sitio del suceso “se tomaron muestras de un envase de plástico, no obstante, estos análisis deben ser ratificados. Nuestro trabajo será establecer si se utilizaron acelerantes”.

 

“10 mil millones”
Luego que amaneciera, concurrió al sitio del suceso el fiscal jefe de Talca, Héctor de la Fuente, acompañado por un equipo de la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de la Tercera Comisaría de Carabineros de Talca. En el lugar, se realizaron fijaciones fotográficas de un rayado en la pared del costado derecho del portón, alusivo a críticas contra el viaje del Papa Francisco a Chile.
“Por el Papa 10 mil millones y los pobres morimos de hambre en las poblaciones”, era la leyenda que apuntaba directamente al costo que significó la visita por cuatro días del Santo Padre al país. Los policías especializados, también realizaron mediciones de las letras del rayado, a fin de cotejar sus características con leyendas de similar perfil que existan en Talca o en otras ciudades del país. Ello por cuanto se indagarán posibles nexos de este incidente con otros atentados que han ocurrido en regiones como La Araucanía y Concepción, todos en protesta por el viaje del Papa Francisco.

 

Coordinación
Así lo confirmó el fiscal, al señalar que “hemos establecido coordinación con otras fiscalías del país, tendientes a verificar la eventual relación o coincidencia del modus operandi con otros hechos ilícitos que han afectado a iglesias a nivel nacional. El Ministerio Público está coordinado y estamos desarrollando líneas investigativas que puedan confirmar o descartar alguna relación delictual”.
Por su parte, el padre Mario Molina, vicario general de la diócesis de Talca, fue quien entregó la reacción de la iglesia católica ante el incidente. El sacerdote talquino destacó que “en esto habrían participado cuatro o cinco personas. Además, escribieron algo como diciendo que se gastó mucha plata en la venida del Papa y que los pobres no tienen nada”.
“Es claro que los pobres no hicieron eso y tampoco escribieron esa leyenda, porque no van a estar gastando en explosivos o en pintura. El llamado del Papa fue de no a la violencia y que la violencia convierte a las causas más nobles en cosas malas. Éste es un caso. No sé lo que querrán estos caballeros. Si una persona tiene sufrimiento o cree que está pasando una injusticia, el llamado del Papa es que no se debe reaccionar destruyendo, dañando o perjudicando a otras personas, sino buscando la forma de ejercer presión y llegar a acuerdos que beneficien a todos”, indicó.
“Los daños no fueron tan importantes y se borarron los rayados. Hay libertad de expresión y cada uno ponderará cuanta razón tienen las personas en las críticas que hacen. Nosotros estamos contentos con la visita del Papa. Le preguntaba ayer a un joven que estuvo con el Santo Padre y me decía que el Papa no llevaba nada escrito cuando habló con ellos. Fue una cosa muy bonita, se le vio muy animoso y entusiasmado. La causa de la justicia, la paz y el bien, siempre hay que apoyarla entre todos, sean o no católicos. En nuestro país, que parece estar un poco dividido por muchas otras cosas, la unidad es un llamado que hay que repetirlo una y otra vez”, indicó.


Hernán Espinoza

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