Domingo, 16 de Junio de 2019
También instruyó un sumario administrativo en la municipalidad

Contraloría ordenó invalidar licitación del proyecto de biblioteca pública de Linares

En un bochorno se transformó la ceremonia que se realizó a principios de mes, cuando autoridades de gobierno, municipales y parlamentarios, asistieron a la “primera piedra” del anhelado edificio.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 17 de Diciembre 2018

TALCA.- Una denuncia cuyo responsable se acogió al derecho a la reserva de identidad, para evitar represalias, motivó que la Contraloría Regional del Maule decidiera intervenir en la licitación y posterior adjudicación del millonario proyecto de reposición y relocalización de la biblioteca municipal de Linares, con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
Y todo ello, luego de detectar serias irregularidades en el proceso que llevó adelante el propio municipio. En términos prácticos, la Contraloría dictaminó que la autoridad edilicia debe iniciar un “procedimiento de invalidación” de la licitación y, además, instruyó que el municipio debe comenzar un “procedimiento disciplinario” para determinar posibles responsabilidades administrativas.


Pero no es todo, porque la misma entidad fiscalizadora -en el dictamen firmado por el Contralor Regional, Daniel Fernández- ordena que ambos actos se lleven a cabo a más tardar el 31 de diciembre. En términos prácticos, se trata de un verdadero bochorno para el alcalde, Mario Meza, por cuanto el 3 de diciembre pasado, el jefe comunal encabezó una ceremonia de “primera piedra” de las obras de contrucción, a la cual asistieron -entre otras autoridades- el intendente del Maule, Pablo Milad; la gobernadora provincial, Claudia Jorquera; y el senador, Rodrigo Galilea.

 

OFERTAS
El dictamen de la Contraloría consta en el documento número 7.411 fechado recién el 13 de diciembre pasado, al cual Diario El Centro tuvo acceso exclusivo. Allí se indica que la denuncia apunta a que la empresa que se ganó la licitación “no presentó la mejor propuesta desde una perspectiva económica” y que se excluyó a otro oferente por “razones meramente formales”, concluyendo que esto podría generar un “perjuicio fiscal”.


Ocurre que, en la práctica, las cifras de la licitación hablan por sí solas. Al proceso postularon tres empresas: Constructora Santa Sara Limitada, Constructora Ángel Bartolomé Cecchi Limitada y la Constructora Casaa Limitada. La ganadora fue Casaa Limitada, por un monto de mil 609 millones de pesos. Así lo determinó una “comisión técnica evaluadora” y lo aprobo el propio Concejo Municipal de Linares, en sesión realizada el 11 de septiembre pasado.


Pero ocurre que esa no fue la propuesta económica más barata, porque la Constructora Santa Sara presentó su oferta por un valor neto de mil 225 millones y un valor con IVA de mil 457 millones. Sin embargo, la “comisión evaluadora” excluyó la propuesta de Santa Sara por un supuesto “error de cálculo”. Lo mismo ocurrió con la propuesta de la Constructora Bartalomé Cecchi Limitada, cuya oferta fue de mil 570 millones.

 

“ERROR DE CÁLCULO”
En su dictamen, la Contraloría Regional establece justamente que no existe ese supuesto “error de cálculo” que argumentó la “comisión evaluadora” para excluir las propuetas más baratas.
“Respecto de ambos proponentes no se incurrió en vulneración de lo consignado en el punto 6.2.b del referido pliego de condiciones, por lo que en tal contexto, ha resultado irregular su exclusión del proceso de licitación”, señala expresamente el dictamen.
Un último dato sorprendente es que Santa Sara Limitada no se quedó allí y presentó una demanda ante el Tribunal de Contratación Pública, donde se ordenó paralizar todo el proceso posterior a la adjudicación. Pero, ocho días después, la empresa se desistió de dicha acción legal, con la aceptación obvia de la municipalidad de Linares, por lo cual, todo siguió adelante.

 

Hernán Espinoza

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