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Ahora se llevaron alimentos para niños y útiles de la oficina del pastor

Delincuentes robaron por cuarta vez en templo evangélico frente al regimiento

El patio del recinto religioso colinda con dos sitios eriazos por donde ingresan los antisociales, a pesar que a escasos metros está al guadia armada de la unidad militar de Talca

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 04 de Mayo 2018

TALCA.- “Ni siquiera que tengamos el regimiento al frente ha sido sinónimo de mayor seguridad. Todo lo contrario, porque igual estamos expuestos. Y las cosas que se han robado son del esfuerzo de nuestra comunidad. Lamentamos mucho que nos haya tocado tan seguido, pero lo mismo está afectando a toda la ciudad. Talca era tranquila, pero se ha vuelto insegura producto de la droga y la delincuencia”.
En estos términos reflexionó ayer Yolanda González, integrante de la comunidad religiosa del Templo Biblico Bautista de Talca, ubicado en la calle 11 Norte, esquina 3 Oriente, justo frente al regimiento de infantería y, más específicamente, de su acceso principal que cuenta con guardia armada las 24 horas. Pero ello no ha sido obstáculo para los autores de los cuatro robos que han afectado al templo.
El último quedó al descubierto a primera hora de ayer, cuando uno de los encargados del recinto religioso acudió al lugar para realizar labores de mantención. Se trata de Guillermo Arroyo, quien con mucha indignación observó que nuevamente habian sido víctimas de la delincuencia. Esta vez, los antisociales se llevaron alimentos destinados a una escuela religiosa para niños y algunas especies de valor que estaban en la oficina del pastor.

 

MILLONARIO AVALÚO
Lo más preocupante para la comnidad del templo evangélico es que la propiedad colinda con sitios eriazos que se mantienen en esa misma condición desde el terremoto del 2010. Incluso en uno de ellos existe una casa a medio construir, cuyas obras quedaron abandonadas. El problema es que las panderetas se cayeron casi por completo y ahora son fáciles de saltar por cualquier persona joven.
La comunidad instaló allí algunas mallas y planchas de zinc, pero no constituyen medidas reales de seguridad contra la delincuencia. “Las primeras veces no denunciamos, pero ahora sí estamos llamando a los carabineros. Se han llevado distintas cosas y no sabemos a qué atenernos. Si sumamos todo lo que se han robado van como dos millones de pesos”, dijo Guillermo Arroyo.
Añadió que “al pastor le robaron hasta cámaras fotográficas, además de implementos de cocina y materiales de construcción. El templo por fortuna se ha salvado, porque aseguramos las puertas y ventanas con rejas. El problema es que los sitios eriazos no los han cerrado y tampoco han reconstruido las panderetas. Además no podemos culpar al regimiento, porque hace falta mucha vigilancia y ellos no tienen esa responsabilidad”.

 

SITIOS ERIAZOS
En esta ocasión, al igual que las anteriores, se constituyó una patrulla de la Tercera Comisaría de Carabineros, a cargo de la subteniente, Daniela Véliz. La oficial explicó que se revisó el sitio del suceso y se informará a la fiscalía para que se instruya una investigación única a fin de identificar a los antisociales.
Añadió que si bien la propiedad cuenta con rejas perimetrales en su parte frontal, protegiendo el templo, el patio posterior no está sin seguridad porque colinda con un sitio abandonado y una construcción a medio terminar.
“Los dueños de los sitios desocupados tienen que hacer arreglos. Nos han llevado incluso los balones de gas para la cocina. Todo lo que tenemos es para la comunidad”, precisó Yolanda González.

Hernán Espinoza

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