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Los delitos ocurrieron los días 4 y 5 de septiembre

Detenido y en prisión ladrón que robó dos veces en el mismo colegio en Talca

Se trata de Luis Alejandro Antilaf Gallegos, quien registra numerosas condenas previas, entre ellas, el 2012 a cinco años y un día de cárcel por robo con violencia. Ahora quedó en la cárcel de Talca por peligro para la seguridad de la sociedad

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 13 de Septiembre 2018

TALCA.- La huella de una zapatilla, así como las grabaciones de cámaras de seguridad y, lo más importante, el uso de un teléfono celular robado, fueron los tres indicios que permitieron a la PDI aclarar dos robos a un establecimiento educacional ubicado en el sector oriente y que significaron millonarias pérdidas.
Los graves hechos ocurrieron -en forma consecutiva- los días 4 y 5 de septiembre pasado. En la primera jornada, el botín fue de un teléfono celular, dos computadores portátiles y dos parlantes del tipo “karaoke”. Pero la segunda vez fue más grave, porque las especies robadas fueron avaluadas en un millón y medio de pesos.
Se trató de numerosos electrodomésticos y herramientas electricas, además de aparatos tecnológicos y prendas de ropa. Pero allí surgió uno de los primeros indicios, cuando los detectives de la Brigada Investigadora de Robos (Biro) de Talca revisaron las cámaras de seguridad del Liceo Monseñor Carlos González, ubicado en la calle 18 Oriente.

 

TELÉFONO ROBADO
Ocurre que en los registros audiovisuales se veía claramente al autor del robo cuando desvalijaba las oficinas. Pero no fue lo único, porque los peritos del Laboratorio de Criminalística (Lacrim) también levantaron una huella plantar que había dejado el mismo antisocial en la propiedad.
A ello se sumó un tercer dato que terminó siendo clave, ya que los detectives descubrieron que el teléfono celular robado seguía siendo utilizado y que, además, era ocupado para llamar insistentemente a un mismo número. Al seguir ese segundo teléfono, se identificó que su propietaria era una mujer.
Esta persona, según registros públicos en redes sociales, aparecía como novia o pareja de un sujeto que calzaba perfectamente con las registros de las grabaciones de las cámaras de seguridad del colegio. Incluso tenía similares prendas de ropa a las que ocupó para perpetrar los robos.

 

SEGUIMIENTOS
Con estos antecedentes y en coordinación con la fiscal, Gabriela Vargas, con especialidad para investigar delitos contra la propiedad, los detectives se abocaron a ubicar a la mujer. Así se descubrió que el viernes 7 de septiembre pasado había sido detenida por un delito de hurto, por lo cual, comenzó un seguimiento luego que salió en libertad en el Juzgado de Garantía de esta ciudad.
Las pesquisas llevaron a los detectives hasta el domicilio de la mujer, donde se efectuó un registro previa autorizacion judicial, gestionada por la fiscal Vargas. El resultado fue que al interior de inmueble estaba la pareja de la mujer y que había sido grabando cometiendo los dos robos.
Así los detectives comenzaron a inspeccionar esta vivienda, detectando que en su interior había uno de los computadores robados en el colegio, además del teléfono celular que el hombre utilizada como de su propiedad. Este sujeto resultó ser Luis Alejandro Antilaf Gallegos, con un extenso protuario delictual.

 

DINERO PARA DROGA
Con delegación de la fiscal, los detectives interrogaron al imputado, quien confesó su participación en ambos robos y, además, relató que había vendido las especies sustraídas en la “feria de las pulgas” que se instala todos los fines de semana en la calle 11 Oriente, en Talca, destinando el dinero para comprar droga.
De todas sus condenas previas, la más grave -según el extracto de filiación del Registro Civil- fue a cinco años y un día de cárcel el año 2012 por el delito de robo con violencial. Luego de presentar ayer cargos por dos robos en lugar no habitado, el fiscal, José Alcaíno, exigió la medida cautelar de prisión preventiva.


El juez, Américo Castro, del Juzgado de Garantiá de Talca, envió al imputado a la cárcel por peligro para la seguridad de la sociedad, limitando el plazo de cierre de la investigación en tres meses. El fiscal explicó que en el registro al inmueble del imputado se incautó una zapatilla que coincide con la huella plantar en el sitio del suceso y que también será una prueba pericial para un posible juicio.

Hernán Espinoza

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