Martes, 25 de Junio de 2019
Habla profesor Diego Palomo de la U. de Talca

“El sistema de selección de los fiscales regionales ofrece una serie de puertas al tráfico de influencias”

Ex abogado integrante de la Corte de Apelaciones de Talca, sostuvo que el camino para mejorar los sistemas de nombramientos de fiscales pasa por evitar la interferencia política.

Periodista: Hernán Espinoza - Fecha de Edición: 24 de Abril 2019

Cambios legislativos que cierren el camino al lobby y a la injerencia política parece ser el camino más viable, por ahora, para otorgar mayor validez y objetividad a los actuales mecanismos de selección y nombramiento de los fiscales, en sus distintos niveles de responsabilidad en el Ministerio Público.

 

Así lo sostuvo el abogado, académico de la Universidad de Talca y ex abogado integrante de la Corte de Apelaciones de Talca, Diego Palomo. Su opinión adquiere relevancia en la actual crisis interna en el Ministerio Público, especialmente, a partir de las denuncias entre persecutores de la Fiscalía Regional de O’Higgins.

 

¿Cuál es su visión frente a los actuales mecanismos y sistemas reglamentarios para nombrar fiscales?

“Lo primero es que no hay un sistema de nombramiento perfecto, porque ninguno está inmune a problemas. Actualmente, el sistema de nombramiento de los fiscales adjuntos tiene una serie de deficiencias que deben ser corregidas. Los fiscales adjuntos postulan, se someten a una prueba y pasan a una entrevista psicológica, que no está estandarizada. Luego, se conforma una terna y decide el fiscal regional de la jurisdicción.

La pregunta es si antes de asumir, son formados en técnicas de investigación o en el rol que van a cumplir, y la repuesta es que no hay nada de eso. Ellos no tienen academias, como tienen los jueces. Por lo tanto, se van formando a través de la experiencia”.

 

¿Y en cuanto a la selección de los fiscales regionales?

“Eso es peor, porque ni siquiera rinden una prueba cuando están postulando. Allí se produce toda una dinámica. Los candidatos van a las Cortes de Apelaciones a hablar con los ministros, para presentarse, en una especie de ‘besa manos’, que es similar al que hacen los jueces cuando están en sus procesos de postulación.

 

Luego, se someten a una audiencia que, más que relevante, es un simulacro de exposición, porque no es mucho lo que se aporta a la luz de lo que se escucha en esa audiencia. Y de allí sale una terna que eligen los ministros de cada Corte. Ello compromete a la Corte respectiva por la decisión que está tomando. Y de esa terna, elige a dedo el Fiscal Nacional.

 

Entonces, el sistema ofrece una serie de puertas al tráfico de influencias o a deber favores a alguien, cuando hay gente que no está dispuesta a comportarse apegada a la ética. Si no se introducen modificaciones y resguardos institucionales importantes, aprovechando la oportunidad que genera lo que se está investigando en Rancagua, el riesgo de contagio a otras jurisdicciones es importante”.

 

¿Tampoco existan inhabilidades reglamentadas cuando ocurre, por ejemplo, que existan familiares trabajando en alguna institución ligada a un candidato?

“Exactamente. Es tan amateur el actual sistema que, por ejemplo, cuando el ex fiscal regional del Maule se fue de fiscal adjunto a la Región del Biobío, él rindió su prueba en Talca, en la Fiscalía Regional. Eso es totalmente anómalo, bajo cualquier parámetro normal. Y, efectivamente, se sacó un 6,7. Las instituciones tienen que asegurar que sus protocolos y procedimientos sean objetivamente serios o que así lo parezcan ante la opinión pública”.

 

¿Qué opina de que ahora un ex fiscal regional metropolitano pase ocupar el cargo de secretario del Senado y, en algunos años más, nada lo inhabilite para postular a Fiscal Nacional, donde quienes aprueban al candidato electo por el Presidente son los mismos senadores?

“Hay una serie de zonas grises que la gente que sabe de estos sistemas ha ido aprovechando, donde no hay ilegalidad, pero sí hay una cuestión que hace ruido de cara a la opinión pública, más cuando estamos viviendo uno de los peores episodios de la historia judicial reciente”.

 

¿Y que los fiscales regionales se investiguen a sí mismos sin que intervengan otras instituciones?

“Hay un déficit de control, porque -aunque en algunos casos no se da- se suele generar un cierto corporativismo que tiende a cubrir los vicios que se generan al interior de las instituciones, entonces, no hay ninguna garantía, de cara a la ciudadanía, de que estas investigaciones van a llegar a resultados contundentes”.

 

¿La experiencia en otros países de que estos cargos sean electos constituye una alternativa viable?

“Imagínese cómo sería la campaña de esos fiscales que prometerían cosas como el fin de la ‘puerta giratoria’ o reponer la pena de muerte. En definitiva, habría un populismo punitivo absoluto que nos haría retroceder en el Estado de democracia constitucional que tanto ha costado instalar. Yo creo que todavía no estamos preparados para elección popular.

 

Pero urge introducir modificaciones en los sistemas de nombramiento, para establecer prohibiciones mucho más tajantes en todos los procedimientos para el nombramiento, tanto de fiscales como de miembros del Poder Judicial. Cortar de raíz aquello que van a hacer esta suerte de ‘besa manos’ o de presentación; o cuando por vía indirecta se descubren que tratan de influir en quienes van a tomar decisiones”.

 

FISCAL DE MAGALLANES

El Fiscal Regional de Magallanes, Eugenio Campos, fue designado ayer para llevar adelante una investigación penal tras denuncias de un fiscal adjunto en contra del Fiscal Regional de O’Higgins, Emiliano Arias, por tres supuestos delitos, entre ellos, violación de secreto y obstrucción a la investigación. A su vez, el Fiscal Regional de Antofagasta, Alberto Ayala, investigará la arista administrativa de esta misma denuncia.

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