Viernes, 19 de Julio de 2019
Se suman dos coimputados por homicidio de la misma víctima

Fiscalía imputó por parricidio a mujer que mató con una puñalada a ex conviviente

Defensoría Penal Pública contrarrestó la formalización con una teoría de legítima defensa por violencia intrafamiliar, pero el tribunal dio por configurados los delitos y envió a los detenidos a prisión.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 13 de Marzo 2019

TALCA.- Un total de seis antecedentes probatorios esgrimió ayer la fiscalía para formalizar una investigación por parricidio contra una mujer sindicada por asesinar a su ex conviviente, así como también a dos coimputados por el homicidio de la misma víctima, hecho ocurrido el domingo pasado en la Población Panamericana en Talca.


La víctima fue Raúl Enrique Gaete Valdivia, de 37 años, quien sufrió una lesión cortando en la ingle izquierda que terminó por quitarle la vida cuando era intervenido de urgencia en el hospital de Talca. Se trata de una persona con antecedentes penales y que, además, tenía una causa vigente por lesiones en violencia intrafamiliar.
La denunciante de esta última investigación fue Sofía Magdalena Palma Brisso, también con prontuario, pero que al momento se encontraba bajo una medida de protección judicial consistente en la prohibición de que Gaete Valdivia se acercara a su persona y su hogar. En todo caso, entre ambos no tenían hijos en común.

 

CONVIVENCIA FAMILIAR
Pero en la madrugada del domingo pasado, la mujer aceptó que Gaete Valdivia ingresara a su domicilio en la Población Panamericana en Talca, lo cual había ocurrido en ocasiones anteriores, tras verlo supuestamente bajo los efectos de las drogas, según le dijo Sofía a la abogada, Paz Díaz, de la Defensoría Penal Pública.
En la casa de Sofía estaban amigos y parientes, en una convivencia familiar. Entre ellos, se cuenta a Felipe Estaban Palma Brisso, hermano de Sofía; y Adrián Mauricio Jaque Pulgar, amigo de Sofía y Raúl. En este punto de la historia se distancian las versiones de la fiscalía y defensa respecto a lo que pasó después.
La fiscalía sostuvo que Sofía es responsable del delito de parricidio, mientras que Felipe y Adrián por homicidio simple. La jueza, Marta Asiaín, del Juzgado de Garantía de Talca, decretó la medida cautelar de prisión preventiva para los tres imputados, limitando el plazo de la investigación en cinco meses.

 

“DESPRECIO DE SU VIDA”
Al formalizar la investigación, el fiscal, José Luis González, sostuvo que “la víctima sostuvo una discusión con Sofía, Felipe y Adrián, ya que la imputada le había prohibido presentarse en su domicilio mientras estuvieran sus familiares. Y acto seguido, fue agredido con golpes de puño y pies por estas tres personas”, afirmó.
El fiscal subrayó que “lo dejaron tendido en el suelo en el antejardín, instante en que Sofía ingresó a la casa y regresó con un cuchillo cocinero entre sus manos, con el cual -en presencia de los otros dos imputados- agredió a la víctima mientras permanecía reducido en el suelo, con total desprecio de su vida”.
“La víctima se comenzó a desangrar, a pesar de lo cual, los imputados lo siguieron agrediendo, aunque Raúl les pedía ayuda a gritos. Los imputados entraron a la casa, dejándolo abandonado. Fue un vecino quien llamó a los carabineros y a la ambulancia, los cuales trasladaron de urgencia al lesionado hasta el hospital”, subrayó.

 

“LO DEJARON DESANGRARSE”
Según el fiscal, existe un testigo que observó los hechos y cuya identidad se mantiene bajo reserva. Precisó que los tres imputados tienen condenas previas, entre ellas, subrayó que Sofía registra sanciones como adolescente y como mujer adulta, en este último caso, una causa lesiones, amenazas, robo y porte de arma cortante.


Por su parte, Felipe también registra prontuario por robo, porte de arma cortante y hurtos, entre 2013 y 2018, más otras dos causas vigentes por lesiones en violencia intrafamiliar, una de ellas, fechada enero de 2019. Y Adrián registra condena en julio de 2010 por el porte de elementos para cometer delitos contra la propiedad.
“Está claro que la única que agredió a la víctima con arma cortopunzante fue la imputada Sofía. No es que los imputados se pasaran el cuchillo uno a otro. Pero son autores los tres porque el crimen ocurrió en el contexto de una agresión donde participaron todos. Tampoco evitaron el ataque con cuchillo y lo dejaron desangrarse”, indicó.

 

ROPAS LAVADAS
Un dato relevante, añadió el fiscal, fue que los imputados despistaron a los carabineros, que fueron los primeros en llegar. “Les señalaron que estaban en una convivencia y que la víctima habría llegado lesionada a la casa desde la calle. Luego, Sofía huyó del lugar y solo fue encontrada horas más tarde escondida en otra casa”, señaló.
El persecutor precisó que esa vivienda era de otra ex pareja y que, al registrar la propiedad, la PDI descubrió las ropas que la imputada utilizó al momento de los hechos estaban recién lavadas para sacarle las manchas de sangre. Por otro lado, dijo que Adrián fue detenido por ebriedad y que su versión es que no había visto nada.
Ello es contradictorio con la declaración de Felipe, quien dijo que siempre estuvo en la casa. “Son versiones distintas. Felipe fue a preguntar al hospital por el imputado, donde se acercó a la PDI, a quienes les pareció sospechoso. Adrián se sacó la ropa y se puso prendas limpias, para tratar de ocultar su participación”, sostuvo.

 

“AGRESION INMINENTE”
La versión de la Defensoría Penal Pública es radicalmente distinta. Según la abogada, Paz Díaz, el relato de la fiscalía se sustenta en suposiciones que no están respaldados por su propia investigación. Respecto de Sofía, dijo que ella estaba inmersa en un espiral de violencia intrafamiliar, por lo cual, esgrimió la causal de legítima defensa.


“Mi representada mantuvo una relación de convivencia con Raúl. Ella le permitió que ingresara al domicilio, porque la víctima se encontraba a veces bajo el consumo de drogas, y lo dejaba comer o bañarse. En la casa, el día de los hechos, estaban doña Sofía con dos de sus hijas y el propio Raúl Gaete, junto a Felipe y Adrián”, dijo.
La defensora subrayó que “cuando estaban compartiendo, comenzó una discusión entre Sofía y Raúl. Ella lo trató de echar y ambos se retiran al antejardín. Lo cierto es que comienzan a forcejear, lo que generó lesiones en ambos. En ese momento, ante la agresión inminente, ella tomó lo primero que tuvo a la mano”.

 

CUESTIONAN A TESTIGO
La defensora subrayó que “ella le enterró el cuchillo sin fijarse en qué parte del cuerpo lo iba a lesionar, como parte de su defensa. En ese momento, con los gritos de Raúl, se acercan Felipe y Adrián, quienes le prestaron los primeros auxilios. Ellos se sacan las poleras para poder ayudarlo, porque ambos lo conocían de antes”.
“Intentaron hacer un torniquete en su pierna. Incluso Adrián le habría dado respiración boca a boca a Raúl, porque temían su muerte. Felipe también intenta ayudar. Se sacó la polera y trata de contener la herida. Además, en el registro de la central de Carabineros queda claro que la primera en llamar es una mujer, quien pidió la ambulancia”, añadió.
Paz Díaz sostuvo que quien llamó es la imputada Sofía, antes que llamara el testigo de la fiscalía. “Ese testigo nunca se refiere a que hubo patadas o agresiones. Esta persona declara y manifiesta animadversión en contra de Raúl y Sofía. Dijo que en la casa de Sofía siempre consumían droga y alcohol. No es un testigo imparcial”, precisó.


Hernán Espinoza

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