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Cristian Dimarco declaró ayer en el Tribunal Oral de Talca

Habla víctima de asalto y baleo: “Me cambió la vida de un segundo a otro”

Por primera vez se escuchó públicamente la versión de la persona afectada por un grave delito ocurrido el 11 de julio del 2014. Tras recibir un balazo en la espalda, Cristian Dimarco quedó con parálisis desde la cintura a los pies

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 29 de Noviembre 2017

TALCA.- En tres oportunidades debió interrumpir su testimonio, porque la emoción y el llanto no lo dejaron continuar. Así fue la declaración que por casi una hora realizó ayer Cristian Dimarco Zamora ante los jueces de la primera sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Talca.
Allí relató en detalle los hechos que le tocó vivir el 11 de julio del año 2014, en horas de la noche, cuando trasladó a su madre hasta la casa de su hermana, ubicada en el condominio Lomas de Rauquén, en la ruta que conecta las comunas de Talca y Pencahue.
Es la primera vez que se conoce el relato de esta víctima de manera pública, pero no fue fácil. Atendido la peligrosidad de los imputados, la fiscal, Gabriela Vargas, solicitó a los jueces que se desalojara la primera sala del tribunal. A ello se sumó que a los detenidos se les instaló un biombo para que no pudieran ver el rostro de Cristian Dimarco, evitando con ello posibles represalias.

 

PRESIDIO PERPETUO
Y no se trata de exagerar, por cuanto los tres acusados -dos hombres y una mujer, respecto a quienes el tribunal prohibió publicar sus identidades, a petición de las defensas- enfrentan una acusación que exige condenas ejemplares por el delito de robo con violencia calificado: los dos hombres, presidio perpetuo como autores, y la mujer siete años de cárcel como encubridora.
Pero no es lo único, porque los dos hombres cumplen condena de diez años en la cárcel en Rancagua -capital de la Región de O\'Higins- por otro delito similar. Así bajo medidas especiales de protección, la víctima sostuvo ante los jueces orales de Talca que “me cambió la vida de un segundo a otro”, atendida la grave consecuencia de quedar con parálisis desde la cintura hasta los pies.
Todo esto por cuanto uno de los delincuentes le disparó por la espalda a Cristian Dimarco, quien sufrió una lesión de proyectil balística que se alojó en su columna. “Tuve que tomar la decisión de pensionarme de mi trabajo”, afirmó, en relación a la labor que desarrollaba como funcionario judicial hasta antes de la tragedia, en virtud de su profesión como ingeniero informático.

 

“SENTÍ UN DISPARO”
Al momento de recordar los hechos, Dimarco explicó que aquel día acudió hasta la casa de su hermana en auto para trasladar a la madre de ambos, quien iba a quedarse alojando para cuidar la propiedad. Ello por cuanto ese año habían ocurrido sucesivos robos a viviendas ubicadas en el mismo condominio. Añadió que luego de dejar a su madre, algo le extrañó y decidió también entrar al domicilio.
“Comencé a buscar a mi madre, cuando llegué al dormitorio principal y veo a otra persona. Ahí me di cuenta que estaban robando. Al ver a mi madre que la estaban amenazando, empujé a esa persona. Solo quería sacar a mi madre de allí, porque la tenían retenida. En ese momento le digo a mi madre que salga y me doy vuelta. De pronto sentí un disparo por la espalda”, dijo.
Precisó que “caí de inmediato al suelo y allí sentí que había otra persona más, a la que no había visto. Desde el suelo comencé a sentir todo muy raro. Fue un momento de mucho alboroto. Yo me doy cuenta que ya no tenía movilidad ni sensación en mis piernas. También sonó mi teléfono, que tenía en la chaqueta, porque mi señora estaba llamando. Ella me esperaba en el vehícuo afuera. Los sujetos me revisaron completo, me quitaron el celular y me dieron algunas patadas”.
“En ese minuto mi madre salió y después se subió al auto. Con mi señora salieron hacia la portería. Yo quedé tirado en el suelo, en la casa. Los sujetos siguieron revisando el lugar y desaparecieron al poco rato. Lo que sigue fue cuando llegaron personas del condominio y la ambulancia. Allí me estabilizaron, después me operaron y recibí rehabilitación. Fue un proceso que tengo que seguir viviendo y asumiendo”, afirmó.

 

Imputados en
total silencio

Al inicio del juicio, el tribunal le ofreció la palabra a los tres imputados, representados por dos abogados de la Defensoría Penal Pública. Sin embargo, los detenidos optaron por mantener silencio, como ha ocurrido durante toda la investigación. Desde el lunes pasado han declarado detectives y peritos de la PDI de Talca, además de un médico legista que acreditó las lesiones de la víctima.

Hernán Espinoza

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