Jueves, 20 de Junio de 2019
Tras falla en licitación de obras anexas

Hasta enero se posterga la nueva cárcel de menores

El moderno edificio tuvo un costo de seis mil 900 millones de pesos y fue entregado al Sename en enero del año 2016, pero continúa inactivo.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 08 de Diciembre 2018

TALCA.- Una nueva postergación alteró las optimistas estimaciones que, en septiembre pasado, realizaron las autoridades regionales y nacionales del Ministerio de Justicia, respecto a la fecha en que posiblemente entraría en funciones el nuevo Centro de Internación Provisoria (CIP-CRC) que fue construido en la ruta CH-115, entre Talca y San Clemente.


El moderno edificio significó una inversión de seis mil 900 millones de pesos y fue entregado al Servicio Nacional de Menores (Sename) en enero del año 2016, pero desde esa fecha no ha entrado en funcionamiento. El motivo es porque Gendarmería exigió realizar obras anexas para mejorar la seguridad del recinto y la habitabilidad de la dotación de funcionarios penitenciarios que será asignada a dicha unidad carcelaria.


Así ha transcurrido el tiempo sin que el recinto comience a funcionar, aunque el edificio está completamente terminado en cuanto a obra gruesa, equipamiento y sistemas tecnológicos. En septiembre pasado, el propio subsecretario de Justicia, Juan José Ossa, en su visita a Talca, recorrió el nuevo centro cerrado para menores, y allí afirmó: “le hemos puesto a las autoridades sectoriales un plazo perentorio para que los niños, niñas y adolescentes, lleguen a partir de noviembre próximo. Lo que necesitamos es sacar adelante luego este edificio”.

 

TRES AÑOS
Ya pasó noviembre y Diario el Centro consultó al seremi de Justicia, Germán Verdugo, respecto a si se logrará cumplir o no la promesa. Y la autoridad regional aclaró que hubo problemas administrativos con la empresa que debía hacerse cargo de las obras anexas, por lo cual, la nueva fecha es que en enero del próximo año se podría poner en marcha la nueva unidad penal.
Esto significa tres años de retraso. “Se produjo un problema con la licitación, porque la empresa que se había adjudicado el proyecto, finalmente, no concurrió a la firma del contrato. Entonces, tuvimos que hacer un complejo proceso administrativo para adjudicar a la constructora que había salido en segundo lugar en la licitación”.


“Todo eso nos ha quitado tiempo y, ahora, el nuevo plazo es que las obras terminen en enero. Yo espero que concluyan lo antes posible. En esto estamos”, añadió. Las obras anexas tiene un costo de 190 millones de pesos y son financiadas con fondos sectoriales del Ministerio de Justicia.

Hernán Espinoza

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