Viernes, 16 de Noviembre de 2018
Indicadores económicos UF: Dólar: Euro:

Calidad del aire

Cielos nubosos con lluvia debil
Todos se encuentran en prisión por otros delitos

Imputan a 5 reos por traficar drogas junto a un gendarme

Fiscal, Franscisco Soto, reveló que los internos cumplían tareas de distribuir drogas en la cárcel de Talca y también “arrendaban” armas de fuego

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 10 de Abril 2018

TALCA.- Por los delitos de formar una agrupación para el tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas de fuego y cohecho a un funcionario público, fueron formalizados ayer cinco imputados que, actualmente, cumplen prisión preventiva por otros casos criminales en la cárcel de Talca.
El fiscal, Francisco Soto, con especialidad para investigar delitos de tráfico de drogas, habia pedido audiencia para imputar al grupo luego que en marzo pasado, la PDI y Gendarmería lograran desbaratar una banda de tráfico de drogas que funcionaba al interior de esta unidad penal.
Para esos efectos, dicha agrupación criminal contaba con el apoyo operativo de un funcionario de Gendarmería, de nombre Fabián Rojas Aravena. A este imputado se sumó Nelson Lobos, quien le pagaba hasta 500 mil pesos mensuales al funcionario penitenciario por ingresar paquetes con drogas al Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP).

DISTRIBUIDORES
Pero no era lo único, por cuanto la fiscalía descubrió que Fabián Rojas cobraba un arancel de 100 mil pesos por ingresar un teléfono a la misma unidad penal. Al grupo se suman tres mujeres que también le entregaban droga al gendarme para llevar a sus maridos presos.
Por ello, ahora el fiscal presentó cargos contra los internos. Se trata de Héctor René Gaete Jara, Luis Gonzalo Díaz Castro, Roberto Andrés Osses Flores y Moisés Sepúlveda Villaroel. La lista se cierra con Manolo Heredia Cortés.
Este último imputado tiene particular relevancia, pues el fiscal explicó que su rol consistía en “arrendar” armas de fuego a la agrupación criminal, las cuales utilizaban para evitar ser objeto de “mexicanas” o “quitadas” de drogas cuando viajaban a realizar compras a Santiago.

SIGUE EL DINERO
El fiscal Soto reveló que toda la operación de esta banda de traficantes estaba sustentada en la “confianza”, por cuanto la droga era entregada a los distribuidores al interior de la cárcel sin pagar nada por adelantado, sino que se cobraba según se realizaban las ventas a los internos.
Así explicó que los internos recaudaban hasta 70 mil pesos diarios, dinero que luego recorría toda la cadena de mando, donde cada uno sacaba su porcentaje.
En el caso de Manolo Heredia existe un dato anexo, porque se trata del ex conviviente de Pamela Loyola, líder de otro grupo narco que fue desbaratado a mediados del año pasado -también por la PDI- y que operaba en la Población Padre Hurtado, en el barrio norte de Talca.

Hernán Espinoza

Volver

Comentarios