Jueves, 23 de Mayo de 2019
Recién hoy los parientes se llevarán los restos

Increíble negligencia: Cadáver estuvo un año y cinco meses en el SML de Talca

Nadie le avisó a los familiares, por lo cual, el caso vuelve a poner en el tapete los protocolos y coordinaciones entre instituciones del sector justicia.

Periodista: Hernán Espinoza - Fecha de Edición: 17 de Mayo 2019

“Cuando pasa algo así, el Servicio Médico Legal debiera informar a la fiscalía. Y ellos activar los procedimientos policiales, tanto con Carabineros como la PDI. Pero en este caso, se rompió esta cadena en algún lado y alguien tiene la culpa. Mi hermano quedó ahí porque a alguien se le olvidó y recién ahora se dieron cuenta”.

 

En estos términos, Luis Tirapegui Neira, detalla lo que se imagina pudo haber ocurrido para explicar que el cadáver de su hermano, Humberto Iván Tirapegui Neira, de 58 años, permaneciera un año y cinco meses en la unidad de tanatología del Servicio Médico Legal (SML) de Talca sin que nadie les avisara a sus familiares.

 

La grave negligencia quedó al descubierto recién el 12 de mayo de 2019, cuando un detective de la PDI de Talca se comunicó vía redes sociales con un sobrino de Luis Tirapegui para preguntarle si conocía a Humberto Tirapegui. El joven se comunicó con su tío, el cual llamó a dicho teléfono y habló con el funcionario policial.

 

“LO HIZO DE BUENA ONDA”

Recién ese momento se le informó oficialmente que su hermano había fallecido y que el cadáver estaba hace un año y cinco meses en el SML de Talca. “Era un inspector de la PDI que, según él, lo hizo de ‘buena onda’. Yo creo que a ellos alguien los llamó del SML para preguntarles si habían encontrado a la familia”, dijo Luis Tirapegui.

 

¿Qué ocurrió con Humberto Tirapegui? Según un parte de la Tenencia de Carabineros de San Rafael, a la una y media de la tarde del 14 de diciembre del 2017, se presentó un voluntario del Cuerpo de Bomberos de dicha comuna, para informar que habían recibido un llamado telefónico por la presencia de un cadáver en la ruta Cinco Sur.

 

En específico, el sitio del suceso correspondía al kilómetro 235, en la pista de sur a norte, en la comuna de San Rafael. El parte de Carabineros agrega que a dicho lugar concurrió un sargento segundo y un cabo primero, quienes ratificaron “la efectividad de los hechos, encontrando a una persona tendida a un costado de la ruta sin vida”.

 

EDEMA PULMONAR AGUDO

El parte policial agrega que el cuerpo estaba en posición decúbito dorsal, con la cabeza direccionada hacia el norte y a unos diez metros de la calzada, en la pista poniente de la carretera. Tras informar a la fiscalía de Talca, se dispuso la concurrencia al sitio del suceso de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de Talca.

 

Según este documento, los detectives registraron el cuerpo y encontraron en las vestimentas un papel con un número de cédula de identidad. Así se obtuvo la primera información que apuntaba a que se trataba de Humberto Tirapegui Neira, cuyo domicilio en el Servicio de Registro Civil era la ciudad de Coronel, en la Región del Biobío.

 

El parte añade que la PDI descartó la participación de terceras personas, lo cual fue ratificado al día siguiente, cuando el SML evacuó el informe de autopsia. Allí se reveló que la causa de muerte fue por una enfermedad, esto es, un edema pulmonar agudo, de tal gravedad que aún con asistencia médica no habría podido sobrevivir.

 

UN AÑO DE INVESTIGACIÓN

A partir de ese momento, el cadáver quedó bajo custodia en la unidad de tanatología del SML de Talca, mientras la fiscalía agotaba la investigación por el hallazgo, lo que ocurrió recién un año después, cuando a través de un escrito presentado al Juzgado de Garantía de Talca, se anunció el cierre de la causa por no existir delito alguno.

 

Dicho documento, fechado el 5 de diciembre de 2018, se titula “Somete a Aprobación Decisión de No Iniciar Investigación” y corresponde a un formato tipo con la firma del fiscal jefe de Talca, Héctor de la Fuente. Allí se indica que “el Ministerio Público ha resuelto abstenerse de toda investigación en el presente caso”.

 

El argumento fue que “los hechos relatados en la denuncia no son constitutivos de delito, por cuanto la muerte de la víctima no es resultado de delito ni cuasidelito perseguible penalmente”. Sin embargo, allí no se informa al tribunal que el cadáver ya llevaba un año en el SML de Talca, sin que nadie avisar a los familiares.

 

“NO NOS PESCARON”

El siguiente paso de la triste historia de lo que pasó con Humberto Tirapegui es el 12 de mayo pasado, cuando su hermano se contacta con el detective de la PDI. Luis Tirapegui estuvo el lunes pasado en Talca, en el SML de esta ciudad y en la fiscalía, donde realizó los trámites para gestionar el retiro del cadáver.

 

“Lo concreto es que, para contactarnos a nosotros, bastaba con que ellos colocaran los dos apellidos de mi hermano en sus registros y allí iba a aparecer toda nuestra familia, con sus respectivos domicilios. Yo supongo que se dieron cuenta porque necesitaban más espacio y se acordaron que mi hermano estaba allí”, dijo.

 

Luis Tirapegui explicó que ese día intentó hablar con el fiscal jefe de Talca para que le explicara lo que había pasado con su hermano, pero que el funcionario que lo atendió se limitó a entregarle las autorizaciones. “No nos pescaron, porque nos dijo que a él lo habían mandado a entregar los papeles y nada más”, indicó.

 

“NUNCA LO BUSCAMOS”

Consultado si alguien de su familia presentó denuncia de presunta desgracia por su hermano, Luis Tirapegui fue sincero al responder que “eso me apena mucho, porque no tenemos moral para hacer algo, ya que nunca lo buscamos. Mi hermano era un vagabundo o indigente, pero también se las buscaba para sobrevivir”.

 

“Él trabajaba como temporero por esa zona o vendía parches curita en las micros. Él siempre se movía dentro de esa región, así como en otros lados. Incluso tenía antecedentes penales, pero nada grave. Mi hermano se fue por cerca de 10 años, cuando un día llegó a mi casa a saludarme, pero después se volvió a ir por largo tiempo”, agregó.

 

Recuerda con cariño que “yo le tenía el apodo de ‘osito’, porque le decía que iba a pasar los inviernos a mi casa, en Santiago. Ahora ya estaba más entrado en edad y el frío lo afectaba mucho. Incluso él me llamó la primera semana de diciembre del 2017 para avisar que no nos iba a visitar para Navidad ni Año Nuevo”.

 

“HUBO UNA GRAN NEGLIGENCIA”

Luis Tirapegui recordó que “ese día se puso sentimental al teléfono. Ahora me parece como si hubiera estado despidiendo. Él siempre me llamaba para que le hiciera algún depósito y me decía la verdad. Pero se comunicaba en esos tiempos. Incluso se atendió en el hospital de Rancagua de una enfermedad que le causó la muerte”.

 

“A lo que voy yo es a que, independiente de la condición de la persona, siempre tendrá algún pariente y existen formas para encontrarlos, más todavía en estos tiempos, con tanta tecnología. Y lo que es más grave, mi hermano llegó identificado al SML de Talca, donde se confirmó su nombre con las huellas dactilares”, precisó.

 

El hermano de la víctima fue enfático en afirmar que “aquí hubo una gran negligencia. Yo no sé dónde se cortó la cadena, pero hay una cabeza mayor que debiera tener un archivo de personas que no han reclamado y preocuparse de buscar a los familiares. Pero esa pega tampoco la hicieron. Nadie se preocupó de mi hermano”.

 

NÓMINAS A LA PDI

Al respecto, la directora regional del SML, Iskra Cox, explicó que recién hace algunas semanas se informaron que había un cuerpo por más de un año en la unidad de tanatología de Talca. Agregó que, de inmediato, pusieron su nombre en un listado que se envía y se actualiza cada 15 días a la PDI a nivel regional y nacional.

 

“Habitualmente son las policías quienes es comunican con los familiares de las personas. En ese contexto, nosotros solamente entregamos al fallecido una vez que tenemos la instrucción de la fiscalía. Esta persona lleva dos años y un poco más en las cámaras de nuestro servicio, siempre con custodia y total seguridad”, afirmó.

 

Iskra Cox agregó que “nosotros enviamos quincenal mente nóminas a la PDI con las personas que tenemos en custodia, para que las policías puedan hacer su labor. En ese contexto, cuando tomamos conocimiento –a través de una auditoría- que esta persona se encontraba en las cámaras, lo incluimos en los listados”.

 

“MEDIDAS ADMINISTRATIVAS”

Requerida específicamente por la fecha en que la dirección regional del SML tuvo conocimiento del caso de Humberto Tirapegui, la autoridad respondió que “nos informamos en fecha reciente y, en ese contexto, se tomaron todas las medidas administrativas correspondientes respecto a los controles internos que tenemos”.

 

“Siempre estamos revisando nuestros procesos. Cuando nos enteremos que esto sucedió, tomamos las medidas correspondientes. Pero son las policías los que se comunican con los familiares de las personas. También son las propias personas quienes buscan a sus parientes a través de las policías o del Ministerio Público”, añadió.

 

Precisó que, en este caso específico, nunca hubo un llamado de familiares de Humberto Tirapegui a la dirección regional del SML. También reiteró que “siempre estamos auditando y en el control de lo que sucede. Y, específicamente, cuando esta persona no apareció en las nóminas, se tomaron las medidas administrativas”.

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