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Grupo narco tenía un proveedor de drogas que vivía en Curicó

Operación Hermandad: Fiscales comenzaron a desentrañar red delictual de banda “El Morocho”

Los audios de escuchas telefónicas de la PDI demostraron que el grupo contaba con un férreo grupo de ayudistas apodados “Los Perros del Morocho”, donde uno de ellos pactó en enero pasado una tregua con el grupo de Pamela Loyola

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 01 de Junio 2017

TALCA.- “Le andábamos pegando balazos a los perros del Morocho. Ellos no me vieron porque pasamos en un auto con vidrios polarizados”, fueron los dichos de uno de los menores de edad que formaba parte del grupo de “soldados” de Pamela Loyola y que protagonizaba intensos balaceras con el grupo narco de Gabriel Gutiérrez.

Así fue el tenor de las escuchas telefónicas recogidas por la PDI en el contexto de la “Operación Hermandad”, donde hace dos semanas se desbarataron dos grupos criminales de narcotraficantes y ayudistas lideradas justamente por Pamela Loyola, en la Población Padre Hurtado; y Gabriel Gutiérrez, alias “El Morocho”.

En la primera semana de formalización de la investigación, los fiscales, Francisco Soto y Ángel Ávila, se abocaron a explicar detalladamente al Juzgado de Garantía todos los antecedentes probatorios reunidos contra la banda de Pamela Loyola, sindicada por liderar una asociación ilícita con la agravante de utilizar menores de edad.

 

“BANDEJAS DE HUEVOS”

Ayer los fiscales comenzaron a detallar las pruebas que se recopilaron contra el grupo de Gabriel Gutiérrez. Para ello, utilizando una lámina elaborada por la Brigada Antinarcóticos de la PDI (ver foto principal), los fiscales explicaron las redes de proveedores de drogas y de brazos operativos de la agrupación narco.

Entre todos ellos, destacaron los nombres de Víctor Mesina, oriundo de la Población Prosperidad, en Curicó, quien fue grabado en reiteradas oportunidades sosteniendo contacto con consumidores de drogas que le pedían “huevos” y “bandejas de huevos”, añadiendo uno de ellos que la droga lo había dejado “zombie”.

Incluso Mesina comentó por teléfono que compraba una “caja de huevos” en un millón 800 mil pesos. Otro nombre destacado por los fiscales fue de Leandro Flores, a quien la PDI asoció a cinco ayudistas, incluyendo dos sujetos de nombres desconocidos, uno apodado “El Nariz con Pelo”, todos grabados en escuchas telefónicas.

CUMBRE ENTRE NARCOS

Uno de los puntos más bullados de la audiencia fue cuando el fiscal Soto explicó que César Cáceres, cabecilla del grupo de pistoleros conocido como “Los Perros del Morocho”, enviaba órdenes por teléfono desde la cárcel de Talca a Leandro Flores, para que atentara contra la vida de sujetos contrarios a la banda de narcos.

Soto precisó que el propio César Cáceres fue grabado relatando que en enero pasado negoció una tregua con la banda de Pamela Loyola, para así facilitar la venta de drogas en el barrio norte de Talca. A ello sumó un audio entre Yésica Pulgar y su hijo, donde el menor revela que baleó a uno de los “perros del Morocho”.

Ello en réplica porque el mismo menor, perteneciente a la banda de Pamela Loyola, había sido objeto de lesiones en el cráneo con perdigones de escopeta, perpetrado por los pistoleros del otro grupo criminal. Se suma el homicidio frustrado de un familiar indirecto de Pamela Loyola, donde participó otra banda de “El Zombi”.

 

   “Saca las pistolas”

En el diálogo entre Yésica Pulgar y su hijo, revelado ayer en audiencia por los fiscales, el menor le cuenta a la mujer -que estaba en prisión- que “El Zombi” cayó detenido y que estaba en un centro de menores. La mujer le replica que va a “mandar a pegarle al Zombi” -que también es menor de edad- en represalia por agredir al grupo de Pamela Loyola.

Pero no es lo único, ya que el menor también le comenta a su madre que personal de Carabineros está “reventando” la Población Padre Hurtado. La respuesta de la mujer es que tome una mochila y que saque las dos pistolas que tiene en la casa, además de una escopeta, todos utilizados para combatir con los “perros del Morocho”.

 

Hernán Espinoza

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