Viernes, 19 de Abril de 2019
En el Hospital Regional de Talca

Querella dejó expuesto conflicto entre jefe de cirugía cardiaca y dos enfermeras

Acción legal presentada por el cardiocirujano, Ramón Celedón, sindica los supuestos delitos de desobediencia, denegación de auxilio y abandono de funciones, pero una de estas profesionales respondió que existe un trasfondo de maltrato laboral.

Periodista: Hernán Espinoza - Fecha de Edición: 03 de Abril 2019

En tribunales se resolverá un conflicto que se arrastra desde fines del año pasado, en la unidad de cirugía cardiaca del Hospital Regional de Talca (HRT), cuyos protagonistas son el médico jefe u cardiocirujano, Ramón Celedón Lavín, y a las enfermeras especialistas, Alejandra Gatica Escalona y Alejandra Parraguez Muñoz.

 

Los hechos quedaron al descubierto luego que el aludido facultativo presentara una querella por los supuestos delitos de desobediencia a la autoridad, denegación de auxilio y abandono de funciones, sindicando como responsables a las enfermeras. La acción legal fue acogida a trámite en el Juzgado de Garantía de Talca.

 

Ello significa, en la práctica, que los antecedentes fueron derivados a la fiscalía de esta ciudad, donde se abrirá una investigación desformalizada y con imputado conocido, pero no judicializado. La fiscalía deberá resolver, además, si ejecuta o no las diligencias investigativas que pide la parte querellante en su acción legal.

 

“PERFUSIONISTAS”

Según indica el documento, los hechos se remontan al 10 de diciembre del año pasado, cuando “las dos querelladas por escrito, de forma concertada y en conocimiento de ser indispensables para la realización de una cirugía cardiaca de alta complejidad, se negaron a cumplir con sus funciones, lo que significó la paralización de las actividades”.

 

La querella explica que las dos enfermeras tienen la especialidad de “perfusionistas”, es decir, que “prestan los cuidados asistenciales para mantener y controlar los equipos de circulación extracorpórea y de oxigenación”. Agrega que, al negarse a trabajar, habrían “atentado contra la vida y dignidad de los pacientes”.

 

También precisa que, respecto a operaciones cardiacas, el hospital de Talca actúa como macrozona, es decir, atiende a personas provenientes de las regiones del Maule y O’Higgins. Añade que se trata de “un actuar coordinado de las dos únicas personas en posición de realizar esta compleja función en el hospital de Talca”.

 

ACOSO LABORAL

Al respecto, Alejandra Gatica, replicó que “nosotras tenemos problemas con él desde el año 2016 y así se lo hemos hecho ver a la jefatura más alta, en varias oportunidades. Pero, lamentablemente, no se hizo nada respecto a esta forma de trabajo de él y a su posición de jerarquía. Y las cosas fueron tornándose cada vez más difíciles”.

 

“En diciembre del año pasado, previa conversación con él y con el director del hospital, después de terminar de atender a todos los pacientes del año, acordamos el cese de las funciones de circulación extracorpórea, como para presionar y que el hospital pudiera mejorarnos el grado. Ello porque en esas fechas no se atienden pacientes”, agregó.

 

Alejandra Gatica explicó que sus demandas quedaron plasmadas en una carta, advirtiendo que “no perjudicamos a nadie, como lo conversamos con él y con otros jefes. No hubo nadie que no se operara y tampoco negamos la atención a nadie, como él lo argumenta. Y por otras situaciones, hicimos la denuncia de acoso laboral”.

 

LICENCIA MÉDICA

La enfermera subrayó que “después nos descompensamos, porque él nos decía que le teníamos que obedecer. Bajo ese trato no se podía seguir. Después se sumaron denuncias de otras personas, como técnicos paramédicos que trabajaban con él y de tres médicos -dos cadiocirujanos y un cardiólogo- que enumeraban otras situaciones”.

 

“Ese es el trasfondo de la historia. De hecho, cuando la doctora Brito recibió nuestra denuncia, mía y de la otra colega, se determinó una investigación sumaria. A nosotras nos derivaron al Instituto de Seguridad Laboral, donde se diagnosticó una enfermedad laboral por causa del doctor Celedón como si fuera un brote”, indicó.

 

Alejandra Gatica reiteró que “desde enero que estamos con licencia médica por enfermedad laboral. Nosotras jamás hemos negado la atención a ningún paciente. En incontables veces hemos ido a trabajar al hospital a distintas horas, sin esperar remuneración especial, pero íbamos sin ningún problema para tender a los pacientes”.

 

DILIGENCIAS

El abogado, Carlos Oyarzún, quien presentó la querella como asociado con el estudio del jurista, Ruperto Pinochet, comentó que se solicitaron numerosas diligencias a la fiscalía. Entre ellas, mencionó que “hemos pedido que el hospital informe para identificar a las personas a quienes se les han suspendido las cirugías debido a esta situación y que se cite a declarar a otros médicos como testigos”.

 

“También hemos pedido que se cite a nuestro patrocinado para que entregue todos los antecedentes que están en su conocimiento. A la vez, que se tome declaración a las querelladas. Los delitos por los cuales se presentó la querella están sancionados con la suspensión de cargo público por un cierto periodo de tiempo, así como con una posible sanción de privación de libertad”, añadió.

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