2018: Año de juicios complejos

18 Diciembre 2018   1216   Opinión   José Luis Craig Meneses
Columnista Diario El Centro
José Luis Craig Meneses

Abogado, Magister en Criminología y Justicia Penal Defensor Regional de Maule.

Terminando ya el año, se hace necesario evaluar y calificar el resultado de la Defensoría Regional del Maule, durante el periodo que esta pronto a cerrarse. Y, en ese ejercicio, creo que justo es calificar el año que se va, como el año de los desafíos, en torno a los juicios complejos.

En efecto, particularmente este año, se han sucedido en las distintas zonas del Maule juicios que han significado un particular esfuerzo de cobertura y coordinación debido a su duración y a la participación de gran número de defensores y defensoras en ellos. Si bien este fenómeno comenzó en el país hace varios años atrás, la verdad es que el Maule se había “salvado” de estos desafíos, pero este año nos hemos puesto a tono.
Así en el denominado caso “TER”, en que defendimos a varios imputados, con una multiplicidad de delitos y complejas materias que abordar por su especialidad, tuvimos un juicio que duró 4 semanas, y que involucró a defensores de tres zonas de nuestra región.
Luego, la causa conocida mediáticamente como “Hermandad”, que comenzó con 33 imputados a cargo de la Defensoría, y tuvo un control de detención que se extendió por 12 días, llegó a Juicio Oral con 16 acusados defendidos por la Defensoría, registrando el récord de duración de un Juicio en el Maule con 3 meses. Lo anterior significó importantes movimientos para cubrir todas las salas del Juzgado de Garantía de Talca, movilizando defensores y defensoras de otras zonas, poniendo en práctica, además, importantes coordinaciones para la atención de los imputados y los testigos en el Tribunal Oral en lo Penal.
En el medio de este Mega Juicio tuvimos que adicionalmente responder en paralelo ante la realización de un largo juicio seguido esta vez en el Tribunal Oral en lo Penal de Curicó, contra varios Gendarmes, el que se extendió por dos semanas, requiriendo a 5 de los 9 defensores que disponemos en la zona 1 (Curicó-Molina-Licantén-Curepto) debiendo cubrir con defensores del sur de nuestra región en varios días los requerimientos del Maule Norte.
Por último, terminando el año, en el Tribunal de Linares, se llevó a cabo el denominado “Caso Cables”, el cual aún no termina, en que se llevó a juicio a varios imputados por 31 delitos de robo de cables, y que implicó el despliegue de 3 de nuestros defensores de las zonas 3 y 4, en un juicio que duró 3 semanas, en que aún están pendientes los recursos de nulidad.
Si a lo anterior le sumamos al inicio del año que se va el caso de José Navarro en Licantén que implicó un gran despliegue de recursos en el verano, y la presencia de tres defensores en Licantén, en un control de detención y formalización sumamente mediática, por la supuesta sustracción de una menor, transformó este 2018 en un año particularmente complejo, pero ante cuyos desafíos hemos salido muy airosos, ya que hemos respondido en todos los frentes, con grandes resultados, lo que nos consolida como un equipo totalmente afiatado y solidario, con una inmensa vocación de servicio por el Maule y su gente. ¡Que venga no más el 2019!