A modo de suspensión…

10 Abril 2018   1046   Opinión   Rodrigo Jaque Inostroza
Columnista Diario El Centro
Rodrigo Jaque Inostroza

Abogado, Asesor Jurídico (s) Defensoría Regional del Maule.

En el sistema de justicia criminal vigente en el Maule desde octubre de 2001, se establece una estructura de resolución de conflictos que no necesariamente tiene como término la dictación de una sentencia por parte del juez (a).
En efecto, nuestro modelo imperante considera la existencia de salidas alternativas, que promueven el final de un proceso sin una pena o sanción por parte del Estado, sino que una reparación social que satisfaga intereses sociales, de la víctima, y por qué no decirlo, también del imputado.
La suspensión condicional del procedimiento –técnicamente llamada así en el sistema penal- es una de ellas, que se aplica cuando el delito es de escasa o mediana gravedad, y cuando el imputado no posee antecedentes anteriores pretendiendo poner en “congelador” la causa, en un “stand by” por mientras éste cumple ciertas condiciones.
Ese periodo de tiempo puede variar, siendo de uno a tres años. La ventaja: para la sociedad, un uso eficiente de recursos públicos, un descongestionamiento, agilidad y transparencia en la administración de justicia. Para la víctima, puede ser resarcida sin el desgaste propio de una participación activa en el proceso; y, para el imputado, puede extinguir su responsabilidad penal, retribuyendo en forma activa el eventual perjuicio causado, evitando el riesgo de asumir en un juicio una eventual condena.
No obviemos un solo aspecto: la justicia se materializa en un juicio cuyo razonamiento lo es a través de sentencias, donde perfectamente cabe la absolución. Entonces, ¿es solo el imputado el favorecido por esta salida? Parece que no, por cuanto hay una respuesta del sistema a una imputación, una certera forma de término y hay una especial atención a la víctima, que al ser oída es insumo para las condiciones que el imputado deberá cumplir para no asumir el riesgo de ser condenado… o absuelto, ¿quién sabe?