Asumir la derrota

26 Julio 2018   1104   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

Las derrotas, dicen, sirven para analizar las causas y razones del por qué de las cosas. Cierto. Todos quienes hemos debido enfrentar tropiezos en nuestras vidas, asumimos esa premisa como algo básico para el crecimiento individual y colectivo.
Este es, sin ir más lejos, el escenario que enfrentan en Chile las diversas fuerzas de oposición tras los últimos comicios presidenciales y parlamentarios. Varios meses han pasado y los organigramas continúan moviéndose. Es así que partidos como el PPD, han optado aparentemente por un camino de no profundizar con su giro hacia la izquierda, ello alimentado por una nueva conducción más ponderada y de centro como la del ex ministro Heraldo Muñoz.
El PS, por su parte, más parece estar fortaleciendo miradas con entidades como el Partido Comunista, restándose de comisiones y diferentes instancias orientadas a la unidad por el Ejecutivo, negando incluso su rol en materias que requieren de consensos.
La Democracia Cristiana con su nueva directiva parece dar vueltas interesantes hacia el centro, cortando relaciones con la Nueva Mayoría, tratando de recuperar ese centro humanista cristiano que la hizo grande y que decidió abandonar en su minuto atrapada por la dictadura de las encuestas y de lo políticamente correcto. Habrá que ver la consistencia en el tiempo de dichas manifestaciones.
El Frente Amplio, en tanto, y tras su particular interés por ser parte del XXIV Foro Anual de Sao Paulo, nos ha vuelto a confirmar que su camino continuará siendo el de una izquierda con jóvenes credenciales en su identidad, pero avasallada y cooptada por ideas del pasado, donde no se tiene reparo alguno en relativizar y justificar las crueles violaciones a los Derechos Humanos en Nicaragua en aras del sandinismo, o en la incapacidad de condenar como corresponde la lamentable situación por la que pasa Venezuela.
La izquierda y centro izquierda chilena, atraviesa por pasajes no menores en su proyección de cara al futuro. Ello determinará con quién se tendrá que enfrentar la centroderecha en el futuro próximo. ¿Será contra esa ponderación y focalización de políticas públicas que alguna vez alimentó de tan buena forma la Concertación, o será una profundización del trasnochado estatismo de entonces? El tiempo hará lo suyo.