Cabildos Ciudadanos: Espacio de construcción territorial

23 Agosto   507   Opinión   Víctor Yáñez Pereira
Columnista Diario El Centro Víctor Yáñez Pereira
Víctor Yáñez Pereira

Universidad Autónoma de Chile

Hablamos de escenarios de diálogo abierto que conllevan la idea de reunión pública, esa que nos heredó el Ágora del antiguo pueblo helénico y que en la Colonia fueron asumidos por concejos distritales, municipales y juntas administradoras locales, donde se discutían asuntos de interés común. En sentido estricto, cada cabildo nace al alero del principio de comunalidad, de valores colectivos que favorecen la inclusión en la construcción de oportunidades de desarrollo, reflejadas en formas de participación, organización, cohesión y espíritu social, que trascienden individualismos.
El cabildeo no es una estrategia para recoger opiniones, sino un imperativo para que, a través del ejercicio ciudadano, se formulen propuestas de incidencia al curso de vida de los territorios, en clave la reflexión y abordaje de materias de interés público, desde las resistencias e identidades locales, desde las voces y lugares de sus protagonistas, quienes lo viven, reproducen y transforman cotidianamente.
La re-creación de los territorios, viene acompañada de múltiples movimientos y organizaciones simbólicas e históricas, pues no son simples zonas administrativas donde transitan habitantes; constituyen unidades reales de gestión pública, en sentido amplio y no limitado a concepciones estatistas.
Por tanto, los cabildos han de llamarnos a formar parte y tomar posición ante cuestiones que deben atenderse más allá de la agenda institucional de una comuna, región o país, incluso rebasando los límites impuestos por la Ley 20.500.  No son mecanismos para al derecho a petición; es una, entre muchas expresiones políticas de la soberanía popular, basada en el consenso para convocar decisiones glocales (Beck, U., 1998), por ejemplo, en torno a la sostenibilidad, gobernanza, ordenamiento, innovación, equilibrios urbano-rurales, en y entre territorios.
Entonces, cabildear en los territorios ofrece la posibilidad de articular múltiples centros políticos, como instancia de validación y legitimación del poder para pensar alternativas de solución que sumen agencias y patrimonios de saber, aprendizajes y proposiciones socialmente responsables y políticamente comprometidas.