Lunes, 20 de Mayo de 2019

Opinión

Compromisos que marcan un camino

Ervin Castillo A.

Fundación Talca

En el mes de agosto del año pasado, el Presidente Piñera comprometió en la ciudad de Valparaíso, un nuevo sistema de implementación para cuidar a los niños y adolescentes que se encuentran bajo la protección del Estado, las residencias familiares, en particular, comunicando el futuro cierre del CREAD Playa Ancha. Recientemente, el Presidente volvió y cumplió con lo comprometido, poniendo término a un lugar cargado de tristezas, abusos, humillaciones, frustraciones, y postergaciones de muchos niños que, por años y años, vieron truncadas sus posibilidades de una segunda oportunidad en la carrera de la vida.
Este recinto que llegó a albergar a 120 niños y adolescentes, y que actualmente contaba en sus dependencias con 80 de éstos, fue un ejemplo paradigmático de las vulneraciones de DD.HH. a las que estaban siendo sometidos los niños en recintos de la red Sename, siendo condenados no solo a no poder reinsertarse en la sociedad, sino lo que es aún peor, funcionando como verdaderas escuelas de reproducción de situaciones traumáticas y delictuales hacia el futuro.
Esta noticia, junto a otras ya anunciadas como el robustecimiento del financiamiento para la infancia vulnerada en Chile, constituyen una nueva forma de entender a este rango etario en nuestro país, priorizándolo como política pública, ello considerando que se traduce en el primer cierre de un recinto CREAD. El compromiso de colocar a los niños en la primera fila, continúa ahora con el mandato de cerrar las instituciones con este tipo de problemáticas en un plazo de dos años, instaurando el entrante modelo, alusivo a un sistema para reunificar a las familias, potenciando la concurrencia de familias de acogida, y en su defecto, la presencia de las denominadas residencias familiares.
Recordemos que esta medida es parte de las 84 propuestas extraídas desde la convocatoria al Gran Acuerdo Nacional por la Infancia, con su respectiva comisión que supo reunir a actores de los más diversos sectores políticos y sociales.
Sabemos, por cierto, que para hablar de una transformación más profunda, restan varios años de trabajo en este ámbito, pero al mismo tiempo, se comienza a ratificar en los hechos, un cambio de ruta en este sentido, con un mundo político, y en concreto con un gobierno, que opta por priorizar a los más postergados de nuestra sociedad, a los inocentes, a quienes no eligieron vivir como viven.

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