Construyamos puentes de unidad. Vigésimo sexto domingo del año. Lucas 16, 19-31.

29 Septiembre   419   Opinión   P. Luis Alarcón Escárate
Columnista Diario El Centro P. Luis Alarcón Escárate
P. Luis Alarcón Escárate

Vicario de Pastoral Social Párroco de Hualañé y de La Huerta del Mataquito

Jesús dijo a los fariseos: Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: <<Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan>>. <<Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí>>. El rico contestó: <<Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento>>. Abraham respondió: <<Tienen a Moisés y a los Profetas: que los escuchen>>. <<No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán>>. Pero Abraham respondió: <<Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán>>.
Hoy somos invitados a rezar por Chile. Nuestra patria, que ha celebrado doscientos nueve años de la creación de la primera junta de gobierno, paso inicial para lograr la independencia definitiva siempre requiere que todos los habitantes junto a las autoridades puedan pensar de manera positiva en el verdadero progreso, nos dirá la oración a Nuestra Señor del Carmen. Porque un país no lo hacen las autoridades de turno, solamente les toca interpretar aquello que brota de la voz y de las búsquedas de toda la comunidad nacional para que se tomen las medidas necesarias que permitan crecer en justicia, en desarrollo económico y en reconocimiento de las personas que habitamos esta larga y angosta faja de tierra.
Así como el rico no supo ver a la puerta de su casa al pobre, sucede que muchas veces se nos olvida mirar la realidad de tantos ciudadanos que no tienen la posibilidad de lograr todos los beneficios que la sociedad actual posee.


Se dice que hay un diez por ciento de personas que poseen el noventa por ciento de la riqueza de Chile. Es cierto que seguramente no todos tienen la capacidad de producir riqueza, pero la generosidad de los que más tienen podría ser solidaria con la realidad de quienes no han podido tener las mismas oportunidades para surgir. Por lo tanto, al hacer oración en este día deberíamos pedirle a Dios que nos diera el don de construir puentes para disminuir la barrera que existe entre ricos y pobres, entre los que tienen mayor capacidad intelectual y los que no la tienen, entre los que gobiernan y los que son gobernados: para que sus decisiones estén involucradas con el sentir de un pueblo y no sea imponer medidas que en otros lados funcionaron creyendo que toda la realidad es la misma.
Nos acogemos en este día a la Madre, Nuestra Señora del Carmen; sabemos que ella nos acompaña desde los inicios de nuestra formación como país. Ha estado animando y fortaleciendo el corazón de sus hijos para que vivan de manera más humana, siendo más hermanos entre nosotros y caminando hacia el verdadero progreso que incluye de manera urgente el compromiso con la emergencia climática y ecológica.