Datos fundamentales en educación

23 Julio 2018   1088   Opinión   Ricardo Retamal Ortiz
Columnista Diario El Centro
Ricardo Retamal Ortiz

Abogado Magíster de la UC

La reforma educacional en el nivel primario representa una verdadera reforma constitucional; es un intento de alcanzar un pacto de convivencia ciudadana en Chile, relativo a qué sistema de provisión educacional queremos en nuestro país.
Como este pacto no se sancionó formalmente por vía de una reforma constitucional, es susceptible de ser cambiado dependiendo de las mayorías relativas en cada tiempo, lo que generará nuevas inestabilidades.
Sin perjuicio de lo anterior, esta depuración proyectada entre matrícula pública y privada en la educación subvencionada, que se irá conociendo masivamente con motivo de la progresiva implementación de los servicios locales de educación, no contiene entre sus componentes el examen de los rendimientos académicos.
El Simce, con todas sus imperfecciones, entrega datos ciertos sobre la calidad de la enseñanza que en promedio entrega un determinado establecimiento, en relación al tipo de población atendida. El indicador existe. Bajo el actual esquema en implementación, podría darse el caso que un colegio que ha atendido por décadas en un sector vulnerable económicamente de una gran ciudad, con escasísimo éxito académico (no más de 230 puntos Simce promedio por ejemplo), subsista en el sistema exclusivamente por atender a mil o más alumnos.
La sospecha es que la georreferenciación defiende a los grandes sostenedores frente a los más pequeños, con prescindencia del mérito académico. También existe como sospecha que los megasostenedores -que en general no han dado garantía de excelencia académica- se prepararon con tiempo para este esquema, y apoyaron la formulación definitiva de la ley de inclusión.
Lo fundamental es transparentar este proceso, así como las necesidades que debe enfrentar el Estado en el sentido de hacer más eficiente la provisión de servicio educacional, de buena fe, de cara a las comunidades escolares, de manera que el fortalecimiento de la educación pública no se empañe con trampas, ni maniobras soterradas que sorprendan a los usuarios, afecten las inversiones y redunden en intranquilidad para las familias y los alumnos.
Otros temas que inciden en la reforma son el financiamiento, la discriminación positiva para los alumnos más vulnerables, la flexibilidad en la administración de los recursos, la carrera docente, y claro está los mecanismos efectivos de mejoramiento de la calidad de la enseñanza impartida. Como puede apreciarse, la reforma es un tema vasto y lleno de aristas que -como siempre propiciará la discusión ciudadana respecto de su real impacto en beneficio de nuestros niños y jóvenes.