Derecho en UCM

20 Noviembre 2018   1226   Opinión   José Luis Craig Meneses
Columnista Diario El Centro
José Luis Craig Meneses

Abogado, Magister en Criminología y Justicia Penal Defensor Regional de Maule.

La Defensoría Penal Pública dentro de sus objetivos estratégicos tiene una misión relevantísima que es la difusión de nuestro rol, y la vinculación con el medio. En ese marco, en el Maule nos hemos preocupado sobremanera de mantener una adecuada y fluida relación con las Escuelas de Derecho de la región, puesto que nos sirve de “caja de resonancia” para nuestro mensaje y rol, y además son un verdadero vivero para forjar nuevos defensores y defensoras.

Por lo anterior es que recibimos con muchísimo agrado la noticia de la creación de una nueva Escuela de Derecho en Talca: La de la Universidad Católica del Maule, que tiene pensado abrir sus puertas en marzo próximo para primer año.
Y como no bastan las palabras, concertamos de inmediato el primer acercamiento con las autoridades de la naciente carrera, la semana recién pasada. Fruto de esta conversación y acercamiento ya se avizoran instancias de retroalimentación y colaboración.
Como ya se dijo, a corto y largo plazo el interés de mostrar a la Defensoría Penal Pública y sus necesidades en las Escuelas de Derecho es nutrir de defensores y defensoras con vocación en el servicio público y gusto por la materia penal, en el futuro.
La buena noticia de esta nueva Escuela, aparte de aumentar la competencia y la oferta de profesionales en el futuro, es el sello que pretende dar la Universidad Católica del Maule a su perfil de egresado o egresada. Este ha llamado la atención por apuntar a dos ámbitos críticos de la profesión de abogado y que, por lo mismo, impactan en la calidad de defensa que es lo que nuestra institución busca mejorar y entregar a todos nuestros usuarios.
El primer ámbito es la calidad. Mucho se ha hablado que resulta barato instalar una Escuela de Derecho, pues sería una carrera de tiza y pizarrón, lo cual no necesariamente asegura calidad, en términos de dominio del Derecho, su aplicación e interpretación de sus principios y valores intrínsecos.
Un segundo tema relevante son los valores del profesional. Mucho se ha caricaturizado al abogado como aquel profesional sin escrúpulos que hace todo por ganar su sueldo y un caso. Una casa de estudios con valores claramente reflejados en su enseñanza si bien no garantiza el ciento por ciento de mejora, hace más fácil que en su formación se ponga acento en estos temas, que complican mucho el ejercicio de la profesión.
Entonces si el fin es la calidad y los valores, bienvenida sea la formación de esos potenciales abogados y abogadas que se dediquen a defender personas.