Desafíos 2019

05 Marzo   419   Opinión   José Luis Craig Meneses
Columnista Diario El Centro
José Luis Craig Meneses

Abogado, Magister en Criminología y Justicia Penal Defensor Regional de Maule.

Muchos señalan que marzo es el verdadero comienzo del año, y, en razón de aquello, es que resulta válido remarcar los desafíos del nuevo periodo, a partir de este mes. Nuestro sector justicia-penal tiene desafíos particulares este año, en nuestra región. Los más importantes, a mi juicio, son la entrada en régimen del nuevo CIP-CRC, que con reparos en torno a su “excesivo parecido” a una cárcel común y corriente, constituye un avance, en cuanto al nivel de habitabilidad, segregación y seguridad para los y las adolescentes.

El inicio de funciones de este nuevo centro provocará, cual efecto dominó, un movimiento largamente esperado en la región. En efecto, el Maule por fin dejará de tener el triste récord de contar con la cárcel de mujeres más hacinada de Chile, toda vez que, ojalá dentro del primer semestre de este 2019, se reacondicionará el espacio dejado por el antiguo CIP-CRC para las casi 100 mujeres que cumplen cautelares o sentencia en dicha unidad penal.
Esperemos que continúe, sin traspiés, la construcción de la esperada cárcel de Talca, y que pronto vea la luz este anhelado proyecto que, sin duda, vendrá a mejorar los paupérrimos estándares de dignidad de nuestros centros penitenciarios en general.
Pasando a nuestro servicio, el desafío sin dudas es la consolidación de un ambicioso proyecto en que el Maule es piloto desde el año pasado. Este es la Capeta Digital, que ya muestra una cobertura regional, y que significa una verdadera revolución en la forma en que se presta defensa en audiencias.
En palabras simples, los defensores ya no deben acudir al tribunal con los altos de papeles y carpetas y tan sólo deben ocupar sus dispositivos móviles o notebooks para tener toda la información que necesitan.
Obviamente, este cambio genera y necesita de las buenas voluntades de todos. Así, hemos contado hasta ahora con la disposición del Poder Judicial, en torno a dotarnos de conexiones en todas las salas de audiencias, la que debe complementarse también, a mi juicio, con la debida consideración y buena voluntad de los señores y señoras jueces en los contados casos en que se nos cae el sistema, puesto que se debe recordar que en el proceso de traspaso de un sistema actuarial a computacional de archivo de audios, esto también pasaba, (y aún pasa) cuestión que los demás operadores del sistema soportamos, como necesaria “molestia” para permitir el progreso.
Así, se nos viene un 2019, lleno de desafíos que ojalá redunden en un mejor y más digno acceso a la justicia de todos y todas.