Desafíos con nuestras Mipymes

16 Noviembre 2018   1166   Opinión   Iván Damino Hernández
Columnista Diario El Centro
Iván Damino Hernández

Seremi de Economía, Fomento y Turismo Región del Maule

Parte importante de las pymes no están aprovechando las tecnologías digitales. La cuarta encuesta longitudinal de empresas del Ministerio de Economía establece serias diferencias entre acceso y uso efectivo en este campo. Si bien el 90% de las pequeñas empresas tiene acceso a internet, este se utiliza principalmente para enviar y recibir correos electrónicos. Solo un 21% de las pequeñas empresas realizan ventas virtuales y apenas un 5% permiten hacer seguimiento de las compras online.
Por lo tanto, apoyar el desarrollo de las PYMES se justifica porque existe un amplio espacio para lograr ganancias de productividad que pueden gatillar un mayor crecimiento económico y una mayor inclusión social en el país. En la medida que las empresas de menor tamaño crezcan y se vuelvan más productivas generarán mayores ingresos, mejores empleos y más oportunidades para nuestra economía.
Como una forma de propiciar el emprendimiento y a las empresas de menor tamaño, se ha creado la Oficina de Productividad y Emprendimiento Nacional – OPEN. Dentro de la OCDE, nuestro país es el sexto con mayores barreras al emprendimiento. Por eso esta oficina pretende disminuir la complejidad regulatoria y normativa, de manera de aumentar la productividad. Junto a esto, se ha incorporado un Proyecto de Ley que propone un conjunto de medidas para disminuir la complejidad regulatoria, entre las que destaca la simplificación al procedimiento de reorganización para micro y pequeñas empresas y la ampliación de los registros electrónicos que lleva el sistema “Tu Empresa en un Día”.
La importancia de las Pymes nacionales se sustenta más allá de la cantidad de empresas que reúne, más bien se manifiesta debido a su contribución al empleo. Hoy más de 5,2 millones de personas de la mano de obra nacional (65,5%) está contratada por alguna empresa de menor tamaño, sin embargo, su trascendencia no radica exclusivamente en la magnitud de esta contribución sino también en su distribución, esto porque el 60% de estos empleos son generados en alguna región distinta a la metropolitana, lo que permite deducir su favorecimiento a un desarrollo equilibrado de los territorios.
Hay bastantes desafíos por los que trabajamos día a día por cumplir, ya que valoramos, entendemos y atesoramos que las pymes son el motor de Chile y de nuestra economía.