Desafíos de la Reforma

06 Noviembre 2018   1155   Opinión   José Luis Craig Meneses
Columnista Diario El Centro
José Luis Craig Meneses

Abogado, Magister en Criminología y Justicia Penal Defensor Regional de Maule.

El pasado 16 de octubre se cumplió un nuevo aniversario del inicio de la Reforma Procesal Penal en nuestra Región de Maule. Todos los balances hablan de un notable avance en el sistema de enjuiciamiento criminal, a partir de su instauración, por lo que la discusión ya no debe llevarse al plano de si funciona o no, sino que -a mi juicio- debe hablase de los desafíos pendientes y de las mejoras que deben ser abordadas, habiendo ya adquirido la mayoría de edad en algunas regiones de nuestro país, este “nuevo” sistema.

El primer “Debe” con mayúscula lo anota la situación de los menores de edad infractores de ley, y el fracaso no pasa por la falta de enjuiciamiento de ellos, sino que por el fracaso total del sistema, a cargo de controlar las sanciones que a los adolescentes les aplica el sistema, mejorando con ello la efectiva reinserción social que toda sanción busca expresamente cuando se sanciona a un niño, niña o adolescente.
Un segundo “Debe” se lo anotan los organismos auxiliares de la persecución penal, que sirven de base muchas veces para que el sistema funcione. En este acápite hablo de Servicio Médico Legal y su endémica falta de personal y de recursos, de Gendarmería de Chile, que no está en condiciones reales de reinsertar a una persona que cae en su esfera de custodia, por distintas razones. También entran en este terreno los policías, que con su falta de capacitación adecuada muchas veces han puesto en jaque al sistema, ya que su organización y nivel de transparencia en sus procedimientos aún no están a la altura que un sistema acusatorio exige.
La inexistencia de la necesaria adecuación a los tiempos del Código Penal, también se anota como inmenso “Debe” del sistema ya que él se erige como la verdadera partitura que los intervinientes deben “tocar” en audiencias, y si esta está mal hecha, difícilmente la “música” se escucha bien, a oídos de la ciudadanía.
Otro tema relevante, es la nula existencia de comunicación y entendimiento entre el sistema de salud y el de justicia, esto se traduce en incomprensión de los gremios de la salud ante su labor como peritos, falta de coordinación en labores como la toma de muestras o elaboración de peritajes a víctimas o imputados, y una deuda vergonzosa en la salud mental para imputados - enfermos.
Paradojalmente, la situación en que se encuentran los jueces, fiscales y defensores, es la más confortable, sin embargo, son generalmente los más castigados por la ciudadanía con las notas rojas que le asignan, encuesta tras encuesta.
Toda obra humana es perfectible, ojalá exista la voluntad política y los recursos humanos y materiales necesarios para suplir estas falencias que impiden dar un nuevo salto en calidad, como el que dimos 17 años.