Viernes, 20 de Julio de 2018
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Opinión

Día del periodista

Ervin Castillo A.

Fundación Talca

Junto con agradecer esta tribuna que como joven me ha brindado este prestigioso diario, quiero saludar muy particularmente a todos los periodistas que este día miércoles festejaron su día en Chile. Extiendo un sentido reconocimiento a quienes desde las aulas universitarias forjaron su compromiso con la búsqueda de la verdad, la información y la sana confrontación de ideas y posturas en el espacio público, pero también, a quienes sin haber podido concurrir a la carrera de periodismo, han ejercido esta labor en tantos lugares de nuestra región.
Pienso en muchos personajes que han abrazado esta profesión, como periodistas o como autodidactas, que desde las vivencias mismas han hecho grande el país. Podríamos enumerar a muchos, y estaríamos en desacuerdo en nombres, porque a algunos les marcó tal personaje y a otro uno distinto.
El periodismo, cuando es debidamente realizado, no busca la portada fácil para que al día siguiente más personas adquieran el periódico, sino más bien busca abrir las perspectivas del debate público en una sociedad, desentrañando nuevos conflictos y problemas, otorgando un largo abanico de esquemas a la comunidad, para que en sano juicio y libertad, pueda formularse informadamente una opinión.
Quienes nos hemos formado, y actualmente nos continuamos formando en el campo de las humanidades o de las ciencias sociales, vemos con preocupación el poco auge que este tipo de labores tienen en el mundo actual. Superadas por las lógicas de la productividad y de la modernidad, labores como las del periodismo se ven obligadas a reinventarse constantemente, para no seguir quedando atrás, y para anteponer a la impersonal publicación en redes sociales, un adecuado e ilustrativo reportaje, o una reseña que pueda hacer cambiar el curso para entender las cosas que van pasando.
En este marco, el periodismo enfrenta también otros problemas, que surgen ya no del avanzado ritmo y crecimiento de las comunidades mundiales, sino más bien, desde su propia actividad. Me refiero por ejemplo, a aquellos que con un micrófono o espacio para publicar, quieren ser los que activen grandes polémicas, surgidas desde el invento, la falacia o el aprovechamiento.
Ellos constituyen un riesgo para la sana acción de la prensa.
Felicidades para los que aportan al Maule y al país, por amor a la información y por amor a una sociedad que pueda debatir sin tapujos y tabúes, los desafíos del pasado, presente y futuro.
Un abrazo a los periodistas y comunidad en general de Diario El Centro. A seguir ampliando los límites de la conversación en la Región del Maule. Los necesitamos.

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