Lunes, 22 de Abril de 2019

Opinión

Economía en 2019

Jorge Navarrete Bustamante

Al echar un rápido vistazo a los informes que bancos de inversión, gestoras de fondos y brokers han elaborado para explicar cómo creen que será 2019 desde el punto de vista económico, se percibe que serán 12 meses más complejos que los 12 meses que recién hemos dejado atrás. 

Sobran refranes para encabezar opiniones: “No es la caída lo que te mata. Es el aterrizaje”; algunos recurren a títulos de canciones (“Riders on the storm”, jinetes en la tormenta); mientras que otros van al grano: “Se avecinan turbulencias”.
El crecimiento alcanzó -recordemos- su peak en 2018, pero los principales indicadores siguen siendo sólidos. En efecto, a pesar de la ralentización de la actividad, hasta cierto punto lógica tras una fase expansiva tan larga, ninguno de los expertos vislumbra una recesión a corto y medio plazo. Si bien en junio de 2019 el ciclo actual en EE UU se convertirá en el más largo de la historia, hay que considerar que la recuperación de la economía ha sido mucho más recatada que en ciclos expansivos anteriores. Además, tanto en Europa como en Japón el ciclo no es tan maduro y queda aún por recorrer.
El gran centro de actividad, China, debería confirmar el proceso de “aterrizaje suave” en el que se encuentra su economía desde hace unos años, con un crecimiento previsto del PIB en 2019 próximo al 6%, medio punto porcentual menos que lo que se espera para 2018.
Cualquier sea el caso, la evolución del gigante asiático estará muy condicionada por el grado que puedan alcanzar las tensiones comerciales; y su determinación de estimular la economía local gracias a incentivos fiscales y monetarios, puede lograr que el crecimiento del país se desacelere este año 2019, pero suavemente.
A pesar de que la sombra de una escalada arancelaria sigue muy presente, la última cumbre del G-20 celebrada en Argentina hace que algunos expertos sean ahora más optimistas que hace unos meses respecto a la evolución de la actividad comercial en 2019. La tesis a favor de un acuerdo es que China estará ávida de llegar a un pacto que le dé un respiro. Washington ha mostrado con sus últimas sanciones que puede cerrar grandes empresas chinas en un instante, amenazando todo el plan de semiconductores de Pekín y poniendo en peligro a Huawei, su empresa nacional de telecomunicaciones. Además, Donald Trump necesita una victoria propia que le sitúe en una buena posición de cara a las elecciones presidenciales de 2020.
Todo lo contrario ocurre con el Brexit que se materializará del 29 de marzo de 2019 a las 11 de la noche (hora de Londres) y, si se lleva a cabo una salida sin acuerdo (que actualmente se debate en parlamento inglés), el daño a la economía británica sería considerable: el crecimiento podría caer un 5% de media, e incluso un 8% si otros socios comerciales como EE UU tardan en firmar nuevos acuerdos. la onda expansiva no se limitaría a la isla.
En fin, cualquier “cisne negro puede cambiarlo todo” en la economía mundial de 2019.

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