Educación en Finlandia

03 Noviembre 2018   1601   Opinión   Diego Benavente M.
Columnista Diario El Centro Diego Benavente M.
Diego Benavente M.

Ingeniero civil, U. de Concepción

Cuando de comparar sistemas educativos se trata, siempre se escuchan buenos comentarios sobre Finlandia, como uno de los países en el mundo que la lleva en este tema, muchos incluso la consideran la mejor educación del mundo.
Recientemente escuche a Virpi Heinonen educadora de la Universidad de Tampere en Finlandia invitada por las Fundaciones AraucaníAprende y Aitué, que surgieron al alero de Corparaucanía, para dar a conocer la experiencia educacional finlandesa.
En su exposición ella explicó que la educación en Finlandia es una prioridad país y, en sus palabras, “la educación está por encima de la política”. Esta es gratuita, las escuelas no están sometidas a ningún tipo de ranking, todos los profesores son formados de manera similar por las 5 universidades de Ciencias aplicadas, siendo las únicas encargadas de poder formarlos.
Ser profesor es muy apreciado en la sociedad finlandesa y sólo uno de cada 10 que postula a ser profesor, logra hacerlo. Se busca un perfil docente con foco en habilidades blandas y los escogidos no necesariamente corresponden a los con mejores notas. Tienen escuelas enseñando por competencias y obligatoriamente cada diez años cambian el curriculo, hoy en día y hace solo un año, aplican uno “basado en fenómenos”. En el cual las materias tradicionales son desplazadas por proyectos temáticos donde los alumnos son los protagonistas apropiandose del proceso de aprendizaje.
Un cambio que han experimentado en esta área como Universidad de Tampere los últimos años, denominado “de profesor a coach”, les ha dado muy buenos resultados, siendo los mejores perfiles, los que han egresado bajo este tipo de formación.
Para su minoría étnica sami, que pastorean en varios países en el circulo polar ártico, tienen escuelas móviles y les imparten educación en su lengua.
La administración es local y con autonomía para intervenir el curriculo general e imprimirle adecuaciones pertinentes a lo local. Los profesores no son sometidos a algún tipo de evaluación, salvo la que si les deben hacer sus alumnos. La arquitectura también está al servicio del objetivo educacional, así los tradicionales salones cerrados se transforman en espacios multimodales, que se enlazan unos con otros mediante paredes de cristal y divisiones movibles, con mobiliario ajustable, incluso con sofás y pufs, todo muy lejos de los pupitres tradicionales.
El Maule bien podría iniciar un proceso similar que pueda aprovechar la experiencia finlandesa y de su impacto en Brasil, lo cual sin duda requiere cambiar el foco actual que no le saca partido a quienes salen al extranjero cuando regresan a la región. Se hace necesario armar una comunidad de aprendizaje y definir como región, cual es el tipo de pasantía y proceso que se desea implementar, así como también es súper importante, los compromisos posteriores de parte de las escuelas y sostenedores de otorgar los tiempos y espacios necesarios, para la derivación e implementación posterior de lo que se experimente en este país nórdico, que sea factible de ser adaptado a la realidad regional.