Ejercitándonos en la piedad

02 Diciembre 2018   1184   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Entre las enseñanzas del apóstol Pablo, encontramos una que considero es relevante en la vida de cada cristiano. Ella es: “Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha” (1 Timoteo 4:7,8). Ahora qué entendemos por piedad. El vocablo lat. “pietas” = piedad que tiene relación a la virtud que provoca la devoción y amor por Dios, y ese amor por Dios nos impulsa el amor y la compasión que debiéramos sentir por otros.
El verbo (ejercítate) en sí, encierra la idea de: disciplina y entrenamiento. En otras palabras, ejercitarse conlleva la idea de observar una rigurosa disciplina y un esforzado entrenamiento, a fin de obtener la capacidad para alcanzar un objetivo, como es en los deportistas. Los logros de nuestros medallistas olímpicos (Massú y González) no fueron resultados al azar, porque ellos debieron cultivar por años una disciplina y un entrenamiento adecuados, impartidos por sus maestros. La obediencia y sometimiento a sus maestros y sus esfuerzos, lograron sus metas, las cuales asombraron a todo un país y el mundo. Lo anterior, aplicado a la vida cristiana, sin duda, destruye toda idea de un cristianismo pasivo e inconsecuente con lo que dice creer. Cuando no hay conciencia de lo que representamos, entonces hay un cristianismo sin afecto hacia Dios y su prójimo. Dios nos ha llamado a una acción eficaz en la evangelización diaria y permanente, por lo que es necesario que el mundo vea en nosotros los frutos que decimos tener.
Muchos creyentes tiene un concepto equivocado, porque dejan a Dios la tarea que nos toca asumir como creyentes. Por ejemplo: Dios nos llama proceder con esfuerzo y valentía ante las adversidades (Josué 1:6-9). Debemos entender que Dios actuará a favor nuestro cuando vea en nosotros una decidida acción por lograr lo que anhelamos. Contrario a ello si nos lamentamos ante las adversidades, no lograremos nada. Debemos actuar en fe y él obrará, Dios debió reconvenir a Moisés y ordenarle avanzar hacia el mar, y fue en ese momento en que Dios se glorifico (Éxodo 14:15-31). Si Ud. quiere ver a Dios actuar en su favor, entonces es Ud. quien debe hacerlo primero, y él actuara en su favor. Y cuando lo haga, no mire lo que le rodea, tenga fe, que Dios estará ahí para actuar en su favor, no cometa el error de Pedro, que quito su mirada de Cristo, considerando la braveza del mar.
En la vida cristiana, es tan importante la piedad (la fe en Dios). Nuestra salud física está expuesta a una serie de enfermedades y a situaciones adversas, como son los accidentes, no obstante, ante esas adversidades, la fe puede sostenernos en medio de las tragedias. Eercitarnos para la piedad es desarrollar nuestra fe y usar las habilidades que Dios nos ha dado para servir en su iglesia. Estar en buenas condiciones físicas es beneficioso, sin embargo, la salud espiritual (la vida piadosa y vivir en santidad) es mucho más importante para nosotros, como para los que nos observan. El entrenamiento en la piedad desarrolla la personalidad total en cuerpo, mente y espíritu, y sus resultados no solo nos afectan ahora, sino también en la eternidad. Dios te bendiga. Amén.