“El buen Pastor da su vida por las ovejas” Cuarto domingo de Pascua. Juan 10, 10-18

22 Abril 2018   1213   Opinión   P. Luis Alarcón Escárate
Columnista Diario El Centro P. Luis Alarcón Escárate
P. Luis Alarcón Escárate

Vicario de Pastoral Social Párroco de Hualañé y de La Huerta del Mataquito

“Jesús dijo: ‘Yo soy el Buen Pastor. El buen Pastor da su vida por las ovejas. El asalariado, en cambio, que no es el Pastor y al que no pertenecen las ovejas, cuando ve venir al lobo las abandona y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa. Como es asalariado, no se preocupa por las ovejas. Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí -como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre- y doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este corral y a las que debo también conducir: ellas oirán mi voz, y así habrá un solo rebaño y un solo Pastor. El Padre me ama porque yo doy mi vida para recobrarla. Nadie me la quita, sino que la doy por mi mismo. Tengo el poder de darla y de recobrarla: éste es el mandato que recibí de mi Padre’”.
Celebramos este día el domingo del Buen Pastor. La Conferencia Episcopal de Chile ha recibido una carta que ha estremecido a todo el país. El Pastor universal de la Iglesia, alertado por las noticias que ha recibido y las que se le han omitido se preocupa de los Hijos como lo haría un Padre. Y los invita a realizar un profundo discernimiento para encontrar los caminos que les vuelvan a dar la confianza que las ovejas anhelan para ser guiadas hacia el lugar donde encuentran alimento y protección. A todos se nos ha invitado para que este sea un tiempo de profunda oración. Seguramente habrá algún tipo de medidas que ayudarán a que la iglesia particular sea bien acompañada pastoralmente. Y en la línea que el Señor Jesús nos inspire con la fuerza de su Espíritu, para que sea cercana, acogedora, atenta a los más pequeños y vulnerables.
En el Papa vemos al Vicario de Cristo; es, entonces, una preocupación que trae consigo los mismos sentimientos del Señor Jesús que es capaz de dar su propia vida antes que ofender o dañar a las ovejas.
El llamado a todos los pastores será entonces a que actúen con la misma actitud que tendría Cristo, que aprendan a amar a las ovejas con verdad y transparencia, siempre buscando el bien para ellas, que reciban salud y alimento corporal y espiritual. Que sepan conducirlas para que se encuentren con la voluntad de Dios y se adhieran a ella con docilidad y como respuesta amorosa al mismo amor recibido.
El testimonio sincero de cada uno de los amigos de Jesús seguramente tendrá un efecto positivo en aquellos que son de “otro corral” porque se verán favorecidos por el servicio generoso de quienes no miran con interés por acrecentar números, sino que con actitud de servicio desinteresado por los problemas y preocupaciones que a toda la humanidad le competen, ya que ante todo somos humanos, y por eso solidarios en todas las búsquedas y necesidades.
Finalmente, es un buen día para rezar por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Pedimos para que las familias tengan la generosidad de apoyar a sus hijos en la pregunta que se hacen en torno a lo que serán en su vida ya que, como cualquier otra búsqueda es un camino de realización y de entrega total para el bien de la Iglesia y de los hombres y mujeres del mundo a quienes un buen religioso, religiosa o sacerdote está llamado a servir siendo amigo de Jesús.