Domingo, 16 de Junio de 2019

Opinión

El desvelo de los viejos

Juan Carlos Pérez

Licenciado en Historia. Egresado de Derecho.

La encuesta CEP, que acaba de publicarse, nos hace saber que, entre los temas que más preocupan a los chilenos, el primer lugar es empatado por la delincuencia y las pensiones, seguidos de la preocupación por los temas de salud, educación y empleo.

Aparentemente nada sorprendente. Los temas señalados han estado siempre entre las mayores preocupaciones de los chilenos. El drama económico y familiar que significa la contingencia de una enfermedad grave no requiere demasiada argumentación. Se explica solo. La inquietud por la educación, que los chilenos vemos como el mejor vehículo de ascenso social, ha estado siempre en los primeros lugares de los desvelos paternos. Lo mismo ocurre con la precariedad laboral y la amenaza cierta del desempleo, que toda la vida han quitado el sueño a millones de jefes de familia.
Lo que ha sorprendido, o al menos ha llamado poderosamente la atención de los analistas, es el empate que se ha configurado entre el tema de la delincuencia y de las pensiones, como la mayor preocupación de los chilenos hoy. Más exactamente el ascenso del tema de pensiones, dado que la intranquilidad frente al delito, al riesgo cierto de ser víctima de un robo o de un asalto, hace tiempo que se sitúa en el primer lugar de la inquietud ciudadana.
¿Por qué los chilenos están tan preocupados por las pensiones, cuando hace algunos años no era el tema prioritario? A saber, influyen en este cambio tres situaciones: la nueva configuración del perfil demográfico chileno, la masiva llegada a la edad de retiro de millones de compatriotas y, por último, la ingrata comprobación de lo exiguo de las pensiones obtenidas.
Porque Chile ya hace tiempo que dejó de ser un país joven, esos en que más de la mitad de la población es adolescente o infantil. Hoy, somos un país de adultos y, poco a poco, de adultos mayores. Y eso mueve al cambio en la temática de las inquietudes sociales. Son cada vez más los chilenos que observan el horizonte del retiro a una distancia de 15 o 10 años y, por supuesto, el tema les preocupa crecientemente.
Por otro lado, cuando el actual sistema previsional chileno se instaló, por allá por los años 80, eran escasos quienes estaban cerca de jubilar (y los que lo estaban, se quedaron en el antiguo sistema). Pero hoy, más de 30 años después, son millones de personas las que están llegando a la edad de pensionarse, lo que convierte el tema en una realidad acuciante.
Por último, lamentablemente, la generalizada decepción respecto del monto de las pensiones que el actual sistema ofrece a los jubilados, hace desvelarse a todos quienes ven que la fecha se acerca y el monto al que aspiraban no se aproxima ni cerca al que las simulaciones les muestran.
Así, la inminencia del retiro, las exiguas jubilaciones y el cambio demográfico convierten a las pensiones en el tema que desvela a los chilenos este 2018.

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