El fenómeno del E-commerce en Chile

30 Agosto   1327   Opinión   Jennifer Rivera Arroyo
Columnista Diario El Centro
Jennifer Rivera Arroyo

Vicedecana Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile

El fenómeno del e-commerce y el desarrollo de las ventas online ha ido avanzando a pasos agigantados a nivel mundial, y nuestro país no ha estado ajeno a este inevitable proceso, la creciente masificación de eventos como el Ciberday, Black Friday, el reciente e inédito lanzamiento del “travel sale Chile” planificado desde el 29 de agosto hasta el 02 de septiembre próximo y otras campañas son solo una pequeña muestra de aquello.
Lo anterior tiene varias aristas e implicancias sobre la manera en que las organizaciones implementan su modelo de negocios, pues en el caso de las empresas que utilizan la plataforma web para comercializar pueden llegar a prescindir totalmente de un lugar físico para exhibir sus productos, impactando negativamente la inversión en infraestructura, en beneficio de la inversión en centros de distribución; a su vez, esta modalidad implica cierta reconversión de la fuerza de ventas en tienda, ya que se contrata menos vendedores pero se crean puestos de trabajo en otras labores asociadas a la logística y otros servicios, sobre todo en lo que dice relación al desarrollo de plataformas tecnológicas y otras actividades de informática, generando oportunidades muy atractivas en otras líneas de trabajo.
Respecto al impacto en la distribución, y sólo por mencionar un ejemplo la empresa de correos de Chile el año pasado hizo una proyección relativa al efecto que las ventas por internet tendrán sobre el sistema de despacho de paquetes en donde esperaban cerrar el 2018 con una cifra superior a las 21 millones de entregas, las que en un 85% se explican por el comercio electrónico y proyectando para el 2019 en 26 millones los paquetes a distribuir, lo que implica un incremento de 25%. A nivel nacional, este negocio según los expertos tiene un crecimiento anual del orden del 30% y en américa latina hay países que crecen por sobre este valor; de hecho, se afirma que la tendencia a 5 años es que ya no se hablará más de comercio, si no de omnicommerce, comercio digital o comercio ubicuo.
A la luz de las cifras, y el ritmo exponencial de crecimiento que este fenómeno que partió como una especie de moda ha ido teniendo, no cabe duda que las empresas (públicas y privadas) están obligadas a adaptarse y ojalá adelantarse a los nuevos requerimientos de un consumidor cada vez más exigente e informado, sobre todo en materia de los tiempos de entrega donde a mi juicio está uno de los mayores desafíos, ya que en economías como la China el consumidor ya está decidiendo sobre el cuándo y a qué hora quiere recibir su producto.