El Imacec de junio

13 Julio 2018   1230   Opinión   Jennifer Rivera Arroyo
Columnista Diario El Centro
Jennifer Rivera Arroyo

Vicedecana Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile

El índice mensual de actividad económica (Imacec), es un indicador que permite monitorear mes a mes el desempeño que la economía nacional alcanza a partir de una mirada sectorial e incluye el 90 por ciento de los bienes y servicios que integran el Producto Interno Bruto (PIB), por lo que permite tener una aproximación muy cercana a la que resultará cuando se cuantifique el nivel de expansión anual de la economía, y al mismo tiempo es un dato muy relevante para el instituto emisor, quien además de cuantificarlo, lo utiliza como referencia central para sus decisiones en materia de política monetaria.
La última medición conocida por la opinión pública y que corresponde al mes de mayo fue difundida hace unos días atrás con mucha cobertura, no sólo porque representa una buena noticia, sino porque se superaron notablemente las expectativas de los analistas, que esperaban un incremento en la actividad mensual en torno al 4%, que contrasta con el 4.9% obtenido, casi un punto porcentual más de lo esperado; resultado que inyecta optimismo al mercado e impulsa correcciones al alza en las proyecciones para el 2018, y que podrían traducirse en un 4% de expansión anual proyectada.
Lo anterior, sin duda es un dato que confirma las señales de reactivación de nuestra economía y que se adiciona y es consistente con otros indicadores, como los de confianza empresarial (IMCE) y de confianza de los consumidores (IPEC), que durante los últimos cinco meses vienen mostrando resultados favorables.
Si miramos más detenidamente los resultados, es posible observar algunos elementos importantes por sector en el análisis de la intensidad y ritmo de la actividad productiva, que revelan que el Imacec minero ha mostrado un comportamiento sostenido al alza, completando siete meses en esta trayectoria, y alcanzado en esta oportunidad una expansión del 6.9%, a lo que se suma el índice no minero, que creció en 4.7%, motivado principalmente por el dinamismo evidenciado por el sector comercio y de servicios.
A pesar de lo auspicioso de las cifras, en cualquier temática asociada a la economía a nivel agregado, es fundamental considerar los efectos que la estimación de este indicador trae sobre el empleo y los salarios, pues debiéramos esperar que un mayor nivel de actividad sea capaz de activar el círculo virtuoso y traducirse en más y mejores ocupaciones, lo que a larga implica incremento en el nivel de bienestar de las familias y con ello mejoras en la calidad de vida de la población.