El legado del cristianismo (segunda parte)

15 Septiembre   402   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

No se puede negar que en estos dos milenios de existencia del cristianismo sus aportes a la humanidad y muy en especial a la cultura occidental, han sido extraordinarios. Como lo expuse en mi anterior columna, para el cristianismo los esclavos independientes de su condición de raza; eran considerados como seres humanos. El respeto por la vida humana dentro ello la protección del por nacer; el cuidado de los enfermos terminales y su acción humanitaria en ayuda de sus semejantes en las grandes catástrofes; sin importar las límites fronterizos o barreras raciales y la igualdad de los seres humanos (hombres y mujeres) ante Dios para la salvación (Gálatas 3:28), hacen del cristianismo un parangón inigualable por la realidad del mensaje de Cristo a la humanidad.


¿Podríamos imaginarnos un mundo sin cristianismo? Cuando el cristianismo irrumpe en la historia, basado en la enseñanza de Cristo, trayendo la revelación de Dios a la humanidad (Juan 17:3 “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”), el mundo estaba en un paganismo idolátrico que lo llevaba a una barbarie, no solo en lo moral sino no en sus ofrendas a sus dioses. El solo mensaje de Pablo Romanos 10:9 “Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor” choca con la “deificación” (reconocimiento del dios-emperador) del emperador del estado o imperio romano, el poder del estado en términos absolutos. Debido a lo anterior, el aporte del cristianismo a humanizar la sociedad y la cultura del Imperio Romano y desde esta, expandirse al mundo conocido de aquel entonces, sin dudas su aporte es valioso.


Entre las culturas que se han manifestado al mundo tenemos el islam, el budismo, el hinduismo o el animismo, en las mencionadas culturas en pleno siglo XXI, aún se consideran legítimas algunas conductas degradantes para el ser humano, si estas hubieran tenido éxito en todo el orbe, cuan distinto seria el mundo sin la influencia civilizadora del cristianismo. En la actualidad hasta la sociedad más apartada puede beneficiarse de aspectos emanados de la influencia cristiana en la cultura occidental.


El Cristianismo fundamenta su filosofía o doctrina en la Vida y Obra de nuestro Señor Jesucristo. Manuel García Morente, filósofo español, expone acerca de Cristo: “Ese es Dios, que entiende a los hombres, que vive con los hombres, que sufre con ellos, que los consuela, que les da aliento y les trae la salvación. Si Dios no hubiera venido al mundo, si Dios no se hubiera hecho hombre en el mundo, el hombre no tendría salvación, porque entre Dios y el hombre habría siempre una distancia infinita que jamás podría el hombre franquear... Dios hecho hombre, Cristo sufriendo como yo, más que yo, muchísimo más que yo… ese sí que me entiende”. La influencia del cristianismo es diferente a toda otra cultura, en él participa Dios al enviar a su Hijo al mundo para salvarlo. García continua diciendo, a través de XX siglos “se ha convertido en base sólida y fecunda de desarrollo y progreso, de libertad y amparo…, de cultura y ciencia, es la propia persona de Jesús. El cristianismo no solo ha proporcionado solo sentido para la vida presente, sino que es también una garantía de esperanza futura”. Dios nos bendiga. Amén.