El “misterioso” Litio

29 Septiembre 2018   1416   Opinión   Ignacio Cárdenas Squella
Columnista Diario El Centro Ignacio Cárdenas Squella
Ignacio Cárdenas Squella

Periodista

En un reciente programa de la radio Bío Bío, su más destacado periodista, alerta sobre el destino del litio, información muy difundida también por las redes sociales. Es realmente sorprendente constatar la ausencia de ese tema en los noticieros y la prensa nacional ya que es de una importancia tan enorme para el destino del país, que mueve a una sospechosa extrañeza el silencio de toda la clase política en la materia. Tan trascendental es el litio para Chile que, como avanza el mundo, este metal será mucho más importante que el cobre, si es que ya no lo es. No obstante, teniendo nuestro país las mayores reservas del mundo se está dando el lujo que los chinos, con la empresa Tianki y en concomitancia con la norteamericana Albemarle, tomen, en la realidad, el control de la comercialización mundial del producto. Lo que esas empresas hacen es eliminar la competencia y, de esa manera, asegurar su dominio comercial. Por lo mismo, es inexplicable que nuestra Fiscalía Nacional Económica (FNE) esté a favor para que Tianki compre el 25% de Soquimich y, de esa manera, estar informado e influir con sus directores en las estrategias futuras de la empresa. Es necesario insistir; si manejamos adecuadamente la riqueza que tenemos podemos garantizar el futuro de Chile por décadas, si no más. Sin embargo, las señales que tenemos van precisamente en el sentido contrario de los intereses nacionales. Es tas grosero el manejo de esas empresas, que se venden el producto a un bajo precio (para pagar menos derechos en el país) y lo comercializan en el exterior con un sobreprecio enorme, al igual que las ganancias que les reporta ese fraude.
Ciertamente, por todo, resulta sospechoso el silencio de la clase dirigente en el tema y que debiera ser LA bandera de lucha para resguardar el futuro de nuestras próximas generaciones. La riqueza a la que podemos acceder resulta una minucia en la danza de millones de dólares que se requieren para tener una educación gratuita sin hipotecar los ingresos de los estudiantes y asegurar una salud de calidad y gratuita para todos. Pero el silencio ¿cómplice? es el enemigo más peligroso. Conociendo, además, la importancia que reviste para Chile el mercado chino y si no se actúa de manera urgente ¿podremos en el corto plazo ponerle condiciones a ese imperio asiático?. Si definitivamente, de manera escandalosa los fiscales de la FNE no tienen la valentía de fallar precisamente para lo que están designados que no es otra cosa que evitar la concentración y cuidar la competencia, las armas que nos restan para intentar que tal despojo no sea realidad, son tan severas para este negocio ya consumado, que difícilmente se podrán emplear sin correr el riego de no recibir sanciones por las potencias que están detrás de este oro del siglo XXI que es el litio. Podríamos recurrir a vías constitucionales, usar el agua como coerción, recurrir a los organismos internacionales o simplemente a la movilización social para luchar por evitar el robo del que seremos objeto. ¿Seremos tan fuertes para ello?, difícilmente. Si sumamos que los bolivianos, que también tienen tan grandes reservas o más del metal que nosotros, están más a tiempo para poner coto al despojo, nos debiera hacer mirar con otros ojos la proximidad del fallo y las negociaciones posibles con ese país.
El silencio de la clase dirigente que se ha mencionado, nos debiera hacer, por lo menos, sospechar que el lobby está logrando sus efectos. Chile no quisiera que tal cosa fuera real y así mantener la esperanza que los partidos políticos y el Gobierno asuman su responsabilidad con la ciudadanía, con su país y, si las manos están limpias, es su obligación, es la demanda urgente de la patria, que no se calle más en algo que es de la primera importancia para nuestro futuro.