El oro de Maduro

04 Febrero   401   Opinión   Juan Carlos Pérez
Columnista Diario El Centro Juan Carlos Pérez
Juan Carlos Pérez

Licenciado en Historia. Egresado de Derecho.

A aquellos que dudan que estudiar la Historia sirva para algo, les tengo una tarea: comparen lo que recientemente ha ocurrido con el oro de las reservas internacionales venezolanas, a punto de ser embarcado sigilosamente en un avión ruso el martes pasado y lo sucedido hace más de 80 años con el oro de las reservas españolas.
La prensa ha reproducido, durante la semana anterior, declaraciones del legislador venezolano José Guerra, un economista ex funcionario del Banco Central, quien señaló estar en conocimiento de que el lunes 28 de enero un misterioso avión ruso, que arribó a Caracas sin pasajeros y tan sólo con su tripulación, habría tenido la misión de trasladar a Moscú 20 toneladas de oro, pertenecientes a las reservas internacionales que posee el Banco Central de ese país. La información, que podría ser falsa, coincide con lo investigado por Bloomberg News, un medio especializado en temas económicos, según el cual se habría confirmado que, coincidentemente, funcionarios del Banco Central del país habrían preparado el traslado de 20 toneladas del metal precioso, ignorando su lugar de destino.
Esas 20 toneladas según la información aportada por las fuentes, tendría un valor aproximado de US$840 millones, y equivaldría al 20% de las reservas que aún tendría el país, supuestamente, porque desde hace 4 años nadie de fuera del régimen ha podido ver directamente las bóvedas del Banco Central venezolano.
De ser efectivas estas informaciones, se trataría de una seña más de la desesperación del régimen de Maduro, que ya no tiene a qué echar mano para sostenerse a flote y recurre a lo que le queda: las reservas en metálico que pertenecen al pueblo venezolano. Porque, contrario a lo que pongo en el título, este oro no pertenece al Banco Central, ni al gobierno, ni menos a Maduro. Es de propiedad del sufrido pueblo venezolano, que padece la miseria, la ignominia y la opresión de la peor dictadura de su historia.
¿Qué pretendía hacer con ese oro el dictador? Hay varias teorías: entregarlo a Rusia en parte de pago de la cuantiosa deuda que tiene con ese país, logrando así mantener la línea de crédito y la “ayuda” militar. También se dice que parte de ese oro iría a China, por la misma razón anterior. Y, por cierto, cabe la posibilidad de que sea parte de las “reservas” que Maduro y los jerarcas de su dictadura preparan, para cuando se vean obligados a huir de Venezuela.
¿Y el caso español? Pues, entre octubre y noviembre de 1936, iniciada la Guerra Civil Española, el gobierno socialista decidió, previendo su derrota, enviar a Moscú, todas las reservas internacionales que poseía el Banco Central de España. En ese caso, fueron nada menos que 510 toneladas de oro, cuyo valor actual se estima entre US$12.000 y 20.000 millones. Ese oro, supuestamente recibido en depósito por el gobierno comunista soviético, jamás volvió a España y, en palabras de Stalin “Los españoles no verán su oro nunca más, como tampoco ven sus orejas”.
Afortunadamente, Maduro se arrepintió a última hora, probablemente por las numerosas críticas, suspicacias y repudios que su intención provocó.