Él permanece inconmovible en su trono de gloria

30 Septiembre 2018   1826   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Dos semanas atrás escribí acerca de la rebelión humana contra su creador y como resultado de esta, es la pobreza, la falta de educación, la falta de cultura, la falta de oportunidades, el hambre y la enfermedad. Lo curioso es que la actual rebeldía es avalada por la totalidad de los gobiernos humanos quienes por falta de carácter dictan leyes contrarias a los principios y a la moralidad establecida por Dios. En esta rebeldía humana está incluida todo el género humano (gobiernos, autoridades y gobernados, intelectuales y necios, pobres y ricos Rom. 3:23). Nadie escapa a ello a menos que este cubierto por la Sangre del bendito Hijo de Dios derramada en la Cruz del Calvario, quien dijo: “…Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:36 ). Esta rebeldía humana, que se levanta contra Dios y su ungido, es instigada por satanás mismo, quien ha cegado las mentes humanas a fin de que no les resplandezca el evangelio de Cristo (1Corintios 4:4), por lo cual no pueden entenderlo ni menos aceptarlo ya que están esclavizados por el mal. Pablo hace alusión de este poder maligno que esclaviza a los seres humanos (Efe 2:2 “…siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia). Si alguien se opone a este mi razonamiento, a modo de ejemplo, pregunto: ¿Cómo se explica que alguien llegue matar a su hijo en su vientre materno? Tal acción de pecado no es otra cosa que ceguera espiritual y rebeldía contra Dios.
Como ya lo dije en mi anterior columna, el salmo 2 en los versos 1-3 nos revela esta equivocada concertación humana avalada por sus gobernantes. “¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes (los gobernantes y los que tienen autoridad) consultarán unidos Contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas”. Los dichos proféticos del salmista, nos revela que el género humano desprecia tanto a Dios como sus mandamientos y el mensaje del Evangelio de Cristo. Ellos no los aceptan y desde esta perspectiva los lleva a crear una nueva moralidad para la humanidad.
Los pensadores de este tiempo, los del mundo liberal, el ateo, el humanista, por mucho tiempo han propagado en todas las esferas de la sociedad y muy en especial en la aulas de la educación, como lo expresa la célebre frase atribuida Nietzsche “Dios ha muerto”. “La muerte de Dios conducirá”, dice Nietzsche, “… al rechazo de los valores absolutos, al rechazo de la creencia en una objetividad y una ley moral universal, que se ejerce sobre todos los individuos”, convirtiéndose así en una sociedad nihilista, que es el rechazo de todos los principios religiosos y morales.
Los pensadores y los políticos liberales de este tiempo, podrán promover contra Dios y su Hijo Jesucristo, todo el odio que ellos quieran, más el permanece inconmovible y se reirá de ellos (Salmo 2:4-5). Daniel capitulo dos, nos revela: que todos los imperios proféticamente anunciados fueron destruidos por la piedra cortada no por mano y se hizo un gran monte (el reinado de Cristo). Mientras tanto los hombres gobernaran y morirán en su tiempo, más el permanece incólume en su eterno trono de Gloria (Isaías 6:1-4). Oh, Señor de nuestras Vidas, ven por tu Iglesia, te amamos Señor. Amen.