El propósito de Dios en la salvación del hombre

03 Junio 2018   918   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Al contractar tanto el carácter y las obras de Dios con el carácter de la humanidad caída del hombre, encontramos que Dios es Santo, Santo, Santo (Isaías 6:3; Apocalipsis 4:8) y en sus obras, él es bueno, justo y amoroso, lo que difiere totalmente a las obras de los hombres, este es malo, perverso, injusto, egocéntrico y sin amor. Debido a la perversidad del ser humano, solo merece la condenación en el infierno, por lo que debiéramos preguntarnos ¿Qué motiva a Dios, que lo mueve no solo a Salvar al hombre de su perversidad y a justificarlo de sus pecados sino que entablar una amistad con él?
A lo anterior, muchos equivocadamente dicen: que a Dios le asistía la necesidad de una relación de amistad, no obstante olvidan que Dios es autosuficiente lo que significa que no tiene necesidad de nada ni de nadie. En la Trinidad Divina claramente vemos la comunión entre ellos, El Padre crea, El Hijo redime y el Espíritu Santo santifica, no obstante cada uno está presente en cada una de estas operaciones (Génesis 1:26; Juan 17) lo que muestra que no necesita de la compañía del hombre, muy por el contrario, es el hombre que necesita de Dios.
Si Dios no necesita del hombre, entonces ¿Qué movió a Dios para salvarlo de sus pecados? La respuesta es simple, Dios es amor, y el amor es un atributo de Dios, es su naturaleza misma (1Jn 4:8 “… porque Dios es amor). Dios salva al hombre por el puro afecto de su amor, el cual es manifiesto no por dignidad o valor del objeto, simplemente porque el amor fluye por su propia virtud y voluntad (Efesios 1:5).
No obstante lo anterior, la principal razón del porque Dios salva al hombre (Pecador indigno), es la Impulso de su propia Gloria, es lo que le dijo a la nación de Israel Ezequiel 36:21- 23 Pero he tenido dolor al ver mi santo nombre profanado por la casa de Israel … Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado. Y santificaré mi grande nombre, profanado entre las naciones,…; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos”. La verdad es que ninguno de los hombres tiene mérito alguno para salvación (Rom. 3:10-19) Dios ha determinado salvar a un pueblo (Iglesia), solo por amor de su nombre, su propia gloria.
La actual evangelización propaga que el propósito principal de Dios es la salvación del hombre, lo cual es un error ya que sobrepone la soteriología por encima de la Gloria de Dios. Si así lo fuera, sería el hombre el centro de la enseñanza teológica y no Dios. No obstante Dios es el centro Salmo 19:1-2 “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría” Debemos entender que el propósito principal de todo lo que Dios hace, es su Gloria. La salvación de almas no es otra cosa que una obra en que Dios es glorificado Efesios 1:5 -6 “en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.
Jonathan Edwards, dijo: “El gran fin de las obras de Dios, el cual se expresa de diversas formas en las escrituras, es sin dudas uno, y único, llamado “La Gloria de Dios”.

Pr. Sergio Rodríguez Varela
Consejo de Pastores