Martes, 17 de Julio de 2018
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Opinión

El retorno de Bello…

Jorge Navarrete Bustamante

Debe haber sido a fines de los años´80 o a inicios de los ´90 cuando escribí una columna con ese nombre para apoyar la postulación de un joven médico veterinario de la Universidad de Chile, y con grado de Doctor obtenido en Alemania, Álvaro Rojas Marín.
Y citaba a Bello para enfocar la necesidad de apoyarle, porque me asistía la convicción más profunda que él sería capaz de edificar una universidad como la propuesta por este célebre gramático: “La Universidad, señores, no sería digna de ocupar un lugar en nuestras instituciones sociales, si (como murmuran algunos ecos oscuros de declamaciones antiguas) el cultivo de las ciencias y de las letras pudiese mirarse como peligroso bajo un punto de vista moral, o bajo un punto de vista político”.
Hoy, nadie con meridiana objetividad puede desconocer que bajo el liderazgo e inspirador trabajo de equipo de Álvaro Rojas, se ha logrado con largueza ese objetivo y más.
Cierto, la Universidad de Talca se sitúa entre las 5 mejores de Chile, es respetada y admirada, es el sueño donde aspiran estudiar los hijos e hijas de las familias maulinas, y también de fuera de nuestra región.
El Maule le debe mucho al rector Álvaro Rojas M., a su visión de universidad regional y pública y a su moderna gestión, preñada con espíritu crítico de quienes piensan distinto, tolerante y demócrata a cabalidad.
Por cierto, como advertía Bello, hoy también se escuchan algunos de esos “ecos oscuros” con la ponzoña y desquiciamiento de quienes no han obtenido la adhesión siquiera de sus propios pares de carrera y que no trepidan en descender en la injuria, la calumnia o el embuste.
En lo personal, fui dirigente estudiantil en los ´80, estudié luego mi MBA en los ´90 y, siendo rector Juan A. Rock, llegué como académico hace 10 años a mi Alma Mater, la Universidad de Talca. La amo entrañablemente y por lo mismo, la conozco bien. Sé lo que ha costado alcanzar la excelencia bajo el rectorado de Álvaro Rojas, quien con vocación, planificación, ética e inspiración germana logró gestar una mística “del trabajo bien hecho” en cada oficina, en cada aula, en cada unidad, en cada uno de sus 9 Centros Tecnológicos, en cada rincón de labores que tiene nuestra universidad.
Aprendimos todos a trabajar en base a una visión compartida, donde unidos participan cientos de actores de nuestra universidad, contando con exigentes monitores, e innumerables verificadores de nuestro desempeño.
Hace un par de semanas, la Universidad de Talca logró la categoría de universidad compleja. Ello no es fácil. Cierto, ha sido un arduo trabajo de equipo, y es así porque el rector Rojas sólo sabe trabajar así. De ello da cuenta su labor como Ministro de Agricultura y como embajador de Chile en Alemania, entre otras altas responsabilidades que ha cumplido a plenitud.
¿Por qué a veces en el Maule aflora esa pequeñez de destruir lo mejor que tenemos?
Cuidemos nuestras instituciones y los liderazgos positivos como el de Álvaro Rojas, pues en regiones estos suelen ser muy esquivos.

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