El vital elemento agua

04 Agosto   525   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

La reciente crisis de agua en la ciudad de Osorno, nos deja ver cuán valioso es para la subsistencia humana este vital elemento. Lo anterior nos deja ver que como país, no estamos preparados para responder rápidamente y eficientemente ante una emergencia como la descrita. Con todo respeto a los osorninos ya que fue caótico lo que experimentaron, y que afortunadamente solo afecto a una ciudad, ¿se imagina Ud., si esto se diera a nivel regional? No quiero ni pensarlo, cuan traumático sería.


El agua es el componente más abundante e importante de nuestro planeta, como a la vez todos los seres vivos dependan del agua. Este vital elemento no solo sirve para saciar la sed de nuestro organismo, sino que es fundamental para el desarrollo de la sociedad, sin él, no se podría alcanzar la producción agrícola, ganadera, forestal como industrial o de otras actividades que necesitan de ella. Ante lo anterior, Dios en su palabra, una vez más tiene razón al exponer: “que la tierra, proviene del agua y por el agua subsiste” (2Pe 3:5).


El crecimiento demográfico según los expertos la población mundial ha crecido ostensiblemente (a comienzos del siglo XX, seríamos cerca de 1.700 millones, como se ha acelerado, este ha llegado más menos 7.500 millones de seres humanos) lo que significa que el aumento sustancial del consumo de agua se ha multiplicado significativamente. Debemos sumar a lo anterior, la creciente contaminación del medio ambiente y de las napas subterráneas por los pesticidas usados en la agricultura, los productos químicos empleados por las industrias y las filtraciones procedentes de los vertederos de desechos. Según la ONU., actualmente 80 países del mundo sufren debido a la falta de este vital elemento. Por último, debemos sumar los efectos del cambio climático, que como consecuencias ha traído las seguías y las inundaciones que se encuentran entre los desastres naturales más comunes que influyen en la calidad de las aguas superficiales. Ante este negro panorama de este vital elemento para la subsistencia de la humanidad los estrategas militares han llegado a opinar que los conflictos en el futuro ya no serán por la conquista de nuevos territorios, ni por el petróleo, sino por el agua dulce.


Aunque a los escépticos, los ateos y agnósticos, no les guste, sin embargo ello, obedece a señales bíblicas anunciadas por los profetas miles de años y por nuestro Señor Jesucristo, como señales que preceden su gloriosa segunda venida a la tierra. Cristo hablando de estas cosas a sus discípulos, les decía: “… y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.” (Mateo 24:5-8). Debo agregar lo que dice Malaquías en el 4:1, lo que viene es aún más alarmante “Ciertamente viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa. Aquel día que vendrá (periodo de tiempo), los abrasará, dice Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama”. Mas para los que creemos y tememos a Dios, nos dice: 4: 2 “… nacerá el sol de justicia (Cristo) y en sus alas traerá salvación. Saldréis y saltaréis como becerros de la manada. Mis estimados, la única forma de escapar es aceptando a Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.