En el día del padre

17 Junio 2018   745   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

En el día de hoy, saludo a todos aquellos hombres que han asumido la noble e importante responsabilidad de ser “padre”. Ser padre es el rol que a los hombres Dios nos ha otorgado al inicio de las edades. Ser padre biológico no es difícil. Ser padre en lo que significa e implica la palabra “padre” si lo es, ya que no solo conlleva proveer lo necesario para el desarrollo físico e intelectual, sino también entregar todo el afecto para el desarrollo emocional y psicológico del niño. A la vez creo, que es prioritaria la enseñanza ejemplar y valórica para el desarrollo del carácter de los hijos. Para los hijos, los padres (padre y madre) somos los líderes, los héroes y los campeones, según el ejemplo que les entreguemos así serán ellos, el adagio dice “De tal palo, tal astilla” por lo que es primordial la enseñanza valórica a los hijos en sus primeros años de vida.
La Dra. Andrea Aguirre y la Dra. María Tatiana Estefan, ambas psiquiatras infanto-juveniles de Clínica Universidad de los Andes, comentan que el efecto de la ausencia de padre en la salud y bienestar de los niños puede manifestarse en trastornos emocionales, comportamiento, rendimiento escolar, problemas de relación con los pares, dificultades en la salud física e incluso puede afectar el vínculo con la madre. Diversos estudios muestran cómo la carencia de padre es la que ocasiona la mayoría de los problemas sociales actuales, desde la pobreza y la delincuencia, hasta el embarazo adolescente, abuso infantil y violencia intrafamiliar.
La Dra. Estefan indica que padre y madre son irremplazables. “Sus roles y enseñanzas son fundamentales e insustituibles. En ausencia del padre, la madre podría cumplir con ciertas funciones de la figura paterna, pero también es importante que los niños puedan afianzar otros vínculos con figuras masculinas con quienes el niño o la niña se sientan seguros y queridos”. Por su parte la Dra. Aguirre señala: “Sin la guía y dirección de un padre, la frustración de los niños les conduce a variadas formas de violencia y comportamiento antisocial. El padre juega un rol “separador”, permite que el niño se diferencie de la madre, si está ausente en forma física o psíquica (está pero no participa) es probable que en la adolescencia el niño utilice la violencia-transgresión para afirmar su propia existencia”.
Cuando el padre asume su rol y responsabilidad como tal, se ve reflejado ya que se interesa no solo del desarrollo de sus hijos en lo emocional, físico sino también en lo académico y los hijos según los estudios de especialistas, estos tienen mayores coeficientes intelectuales y mejor capacidad lingüística y cognitiva; son más sociables; tienen mayor autocontrol; sufren menos dificultades de comportamiento en la adolescencia; sacan mejores notas; son más líderes; tienen la autoestima más elevada; no suelen tener problemas con drogas o alcohol; desarrollan más empatía y sentimientos de compasión hacia los demás; y cuando se casan tienen matrimonios más estables.
Si Ud., ha cumplido esta importante misión que Dios le ha otorgado el ser padre, le felicito, a la vez creo que es una buena oportunidad para que en familia, dar gracias a Dios ya que el como padre siempre ha estado a nuestro lado. Si Ud. es hijo y aun puede disfrutar de su compañía, manifiéstele su amor, dígale que le ama. Si ya no lo tiene que en su corazón este el recuerdo de esa figura paterna llamada padre. Que Dios te bendiga.