¿Es perfecta la regionalización actual?

13 Febrero   387   Opinión   Carlos Reveco Mendoza
Columnista Diario El Centro Carlos Reveco Mendoza
Carlos Reveco Mendoza

Presidente Junta de Adelanto de Constitución y director de la Junta de Adelanto del Maule.

Cuando en los años 80 se dio el vamos a la Regionalización, ciertamente fue un gran avance para el desarrollo económico y social del país en una época que aún no se visualizaba, tan claramente como ahora, que el desarrollo integral de nuestro pueblo estaba siendo amenazado por el exceso de centralismo que nos regía.


Estos últimos años, se ha hecho insostenible el centralismo a pesar de la regionalización impuesta en los años ochenta y lo más curioso y negativo de esto, es que ahora no es ni han sido los gobiernos de turno los que se han dado cuenta de esta lacra que impide el país avance como debiera en todos los aspectos, económicos, sociales, agrícolas, etc., sino que han sido los particulares, sobre todo de las regiones sureñas, los que presionan al gobierno central y a los congresistas para que se perfeccione la regionalización y se conceda mayor independencia con financiamiento a los territorios alejados de la gran capital. Incluso, es de todos conocido que organismos internacionales a los cuales Chile está adscrito, nos han advertido que el gran impedimento para el desarrollo nacional, es el excesivo centralismo y dependencia que padecemos.


Análisis aparte merece, que el mundo político no sea ni haya sido el preocupado por mejorar este aspecto tan necesario para el país. Vaya un agradecimiento especial para la Fundación Chile Descentralizado y para su presidente Heinrich Von Baer, que supo organizar en casi todas las regiones del país a personas destacadas en su medio, que han luchado y seguirán haciéndolo por una mayor independencia para las zonas geográficas que tanto lo necesitan. También un reconocimiento merecido para la Junta de Adelanto del Maule, que en muchas de las batallas que se han dado para avanzar pasito a pasito en esto de la independencia regional, ha tenido una especial relevancia y protagonismo.


Ya es hora que las autoridades político-administrativas regionales, se den el trabajo de perfeccionar la regionalización dentro de su territorio y no solo se dediquen a actuar como meros administradores de paso entre una administración y la consiguiente. No es tan difícil percatarse, que la actual administración territorial debe mejorar en muchos aspectos, siendo muy relevante que se estudie una mejor subdivisión por cada Región. No es tan difícil percatarse, que la subdivisión que divide el país de cordillera a mar, hoy debe racionalizarse en cada zona geográfica nacional, pues ya ha pasado el tiempo (nada menos que 40 años), para que sus autoridades sepan donde aprieta el zapato en su zona y dónde está más holgado.


En el Maule, nadie puede desconocer que los intereses legítimos que tienen las ciudades cercanas a la ruta 5 Sur, son totalmente diferentes a los intereses y problemas que aquejan a las ciudades y pueblos de la zona costera. A unos les interesa el desarrollo agrícola-industrial y a otros les interesa los bosques, la madera, el turismo marítimo y la pesca; y cuando se reúnen sus representantes en instancias centrales, pareciera que los intereses de las ciudades capitales provinciales, son los intereses comunes y no lo son. Además que, desgraciadamente los representantes de estas capitales, se hacen escuchar por las autoridades mucho más que los otros que vienen de sectores alejados, viendo estos últimos que sus asuntos son dejados en segunda prioridad, siempre detrás.


En Talca, cuántas veces hemos escuchado sobre el problema del Mercado Municipal o de las Escuelas Concentradas y cuántas horas de trabajo se han desgastado nuestras autoridades regionales con estos temas, dejando de lado, muchas veces, necesidades mucho más importantes de comunas más pequeñas, pero cuya solución también podría coadyuvar a la solución de los problemas centrales, tales como la cesantía y el analfabetismo en la zona agrícola de la Región del Maule. El mejoramiento de las vías de acceso a los sectores costeros, ciertamente ayudaría a un mejor crecimiento del sector pesquero artesanal a lo largo de toda la Región o el apoyo al crecimiento de la industria forestal, pudiera ciertamente absorber mucha mano de obra cesante, además de ser esta actividad económica la que más divisas reporta al país, después del consabido cobre.

También es digno de análisis y concreción que las regiones y en particular la nuestra debiera reorganizar sus comunas, incluso agrandando algunas y creando otras nuevas. No es posible que haya provincias de cordillera a mar, son demasiado evidentes sus diferencias; debiésemos tener alguna provincia costera, dedicada al mar y a su desarrollo pesquero y turístico; dedicada a los bosques y a la producción industrial maderera y de subproductos de la madera y el gran desafío de la Región del Maule, para terminar de ser una territorio de paso es indubitadamente la construcción de un puerto, lo que no solo redundaría en beneficio regional, sino que también sería un tremendo aporte para el desarrollo portuario de Chile.