Esperanza en un mundo de sufrimientos (segunda parte)

24 Marzo   336   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Ante la multifacética variedad de sufrimientos que se evidencia en el mundo (terremotos, tornados, enfermedades, hambres, víctimas de violencias e injusticias, etc.), son muchos los que se preguntan ¿dónde está Dios?, y otros, como el ateo y el agnóstico gritan ¡Si Dios existiera no veríamos todos estos males! No obstante, los uno y los otros se equivocan, Dios existe y siempre ha estado presente, así lo demuestra su gran revelación (Hebreos 1: 1-4). Lo que debemos entender, es que Dios nuestro creador, nunca quiso el sufrimiento, “no”, definitivamente “No”, Dios creo un paraíso para el hombre, en donde este se desarrollara, lo disfrutara, lo subyugara y se multiplicara. Sin embargo, este, engañado por Satanás (enemigo de Dios y de nuestras almas) al darle oído a su engaño, le entrega lo que Dios le había otorgado a él, trayendo consigo las nefastas consecuencias sobre toda la descendencia humana (Romanos 5:12).
Ante lo anterior descrito, otros dirán, si Dios, es Dios, ¿no previo tal situación? Sí lo hizo, más Él, en su omnisciencia creo al hombre a su imagen y semejanza (Gen. 1:26-27), no creo una marioneta, sino un ser moral con capacidad de discernir entre el bien y el mal, entre el amor y el odio, entre la vida y la muerte, etc., y en ejercicio de esa libertad, este le siguiera en la esencia de lo que Él, es, Dios es Amor (1Juan 4:8). Desde esta perspectiva, Dios jamás ha hecho abandono de su creación, siempre ha estado presente y tal como en el principio, en cada una de las edades, advierte de su justicia la cual esta intrínsecamente ligada a su santidad.
Como botón de muestra, (entre los tantos males) Dios prohíbe y condena el adulterio ¿Por qué Dios lo prohíbe y lo condena? Si este fuera bueno como parece, no existirían tantas familias destruidas, en donde los que más sufren, son los hijos. Esa es una de las razones del porque Dios prohíbe y condena el adulterio (Éxodo 20:14, 17). Pues, así como Dios no quiere la destrucción y sufrimiento de la familia, también hay una multitud de males que Dios a través de sus mandamientos, estatutos y decretos prohíben que el hombre los cometa ya que no quiere que este sufra. Tales males vienen solapadamente, parecieran un delicioso bocado, no obstante, su término es camino de muerte (Proverbio 14:8). Es el caso de las drogas, el alcoholismo, la pornografía, etc., tales bocados esclavizan y destruyen al hombre, Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (Juan 8:34).
Al mirar este oscuro panorama, pareciera sin esperanza, mas no es así, Dios, en su amor, preparo de ante la fundación del mundo, el sacrificio perfecto, el cordero de Dios (Apoc. 13:8), el cual cumpliría las demandas de la ley. Cristo, el Hijo de Dios, Dios encarnado, fue la ofrenda perfecta por el pecado, ante Dios su padre, quien a través de su Hijo nos muestra su amor “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros… estando ya justificados en su sangre… fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo… (Romanos 5:8 -10). Estimado lector, en Cristo tenemos esperanza de ver un mundo mejor y ese será cuando el venga a reinar con su iglesia y ud., está invitado a ser parte de ella. Dios le bendiga.