¿Estarán soplando nuevos vientos?

28 Septiembre   414   Opinión   Rodolfo Schmal S.
Columnista Diario El Centro Rodolfo Schmal S.
Rodolfo Schmal S.

Los vientos políticos soplan en distintas direcciones, aunque por momentos lo hacen en una única dirección. En los tiempos actuales, se observa un ascenso de los populismos de derecha, que algunos denominan neofascismos, expresión que me resisto a utilizar porque no tengo claro su significado.
Sin embargo, hay signos en sentido contrario que dan cuenta de una reacción, de una suerte de despertar que se encuentra en curso. Veamos algunos de estos casos como botones de muestra.


Tenemos el caso de Trump, un presidente que nadie imaginó que pudiese llegar a ser presidente elegido en un país como los Estados Unidos de Norteamérica. Ascendió bajo el lema de volver a hacer grande al país con un discurso xenófobo, guerrero, y que gobierna a punta de amenazas, de twitts, rodeado de halcones, que se da el lujo de defenestrar de un día para otro a sus colaboradores, sin expresión de causa, y que se las da de hacer lo que se le antoja. Desde que llegó a la presidencia ha estado bajo la amenaza del “impeachment” –la destitución- como consecuencia de lo que se conoce como la trama rusa. Ahora el impeachment se ha concretado por otro hecho de similar tenor. Una llamada al presidente de Ucrania para obtener información que perjudicara a quien se visualiza como su contendor en la próxima contienda electoral presidencial. Es la gota que rebalsó el vaso. No será fácil que se le destituya, pero lo expuesto es una clara y positiva señal de la resistencia existente en torno a una manera de mirar el mundo.


Otro caso es el de Bolsonaro, cuyo comportamiento en todos los planos está siendo fuertemente cuestionado no solo en el mundo, sino que en su propio país, donde fue elegido. Su popularidad, basado en un rancio anticomunismo absolutamente desfasado en el tiempo, se encuentra en rápido y franco descenso difícilmente reversible. Su concepción de soberanía entendida como que puede hacer lo que quiera en el Amazonas, así como en el plano de los derechos humanos y de las actuaciones policiales y militares, está empezando a ser debatida y rechazada por los propios brasileños.


En el Reino Unido, el nuevo primer ministro Johnson, convencido también que podía hacer lo que quiere, suspendió el parlamento británico para poder dar curso, por las buenas o por las malas, al brexit –la salida de la Unión Europea-. Suspensión que fue anulada por el Supremo británico por lo que el parlamento fue reactivado. En el interín, las huestes conservadoras han sufrido no pocas escisiones que han debilitado a Johnson, forzándolo a negociar el brexit con la Unión Europea, a lo que se resiste. Su lógica política es similar a la de Trump. Juega al todo o nada.
En Argentina Macri lleva todas las de perder en las próximas elecciones luego de haber sido aventajado en las primarias a pesar que dentro de la dupla opositora se encontraba su predecesora. Los argentinos parecen decididos a dar la espalda a Macri, quien recibiendo un país desendeudado, lo deja endeudado hasta más arriba de la coronilla con sus políticas neoliberales.


Otro caso interesante es el de Italia, donde Savini, primer ministro de un gobierno de coalición, otro xenófobo populista, de derechas, luego de patear el tablero con su renuncia para provocar elecciones anticipadas, ve frustradas sus expectativas al conformarse un nuevo gobierno sin su presencia.
A nivel global, el fenómeno, o huracán Greta, está dando que hablar rompiendo esquemas con la denuncia de la crisis ambiental o climática y la necesidad de actuar de inmediato para evitar el apocalipsis al que estamos siendo llevados. El llamado de Greta, desde el mundo de los niños al de los adultos, es respaldado desde el mundo científico y por el sentido común. No obstante ello, no faltan quienes se ven tentados a atacar al mensajero y difundir tales ataques por las redes sociales asumiendo oscuros intereses tras el llamado. Me pregunto: ¿cuál es el mal que promueve Greta?
Como puede verse, de todo hay en la viña del Señor.