Domingo, 17 de Diciembre de 2017
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Opinión

“Estén prevenidos” Primer domingo de Adviento. Marcos 13, 33-37.

P. Luis Alarcón Escárate

Vicario de Pastoral Social Párroco de Hualañé y de La Huerta del Mataquito

“Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa: si al atardecer, a media noche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!”.
Estamos iniciando el año litúrgico con este tiempo de Adviento y durante este ciclo nos acercaremos al evangelio de San Marcos para animar nuestra vida espiritual.
Quiero invitarles a que puedan leer el evangelio que es más breve y siempre fue tratado como el pariente pobre al lado de Mateo y de Lucas, sin embargo, se ha constituido hoy en uno de mucho interés, porque es el relato más antiguo sobre Jesús que ha llegado hasta nosotros. Y se sabe que Mateo y Lucas lo usaron de base para sus propios evangelios.
Marcos nos irá haciendo descubrir que Jesús es el Mesías esperado en Israel y el Hijo de Dios. El evangelista resume su mensaje con estas palabras: “El tiempo se ha cumplido, está cerca el reino de Dios: conviértanse y crean la Buena Noticia”. A medida que avancemos en el texto iremos descubriendo que con Jesús comienza un tiempo nuevo. Dios no nos ha dejado solos frente a nuestros problemas y desafíos. Quiere construir junto con nosotros una vida más humana”. (José Antonio Pagola, “El camino abierto por Jesús”, pág. 9).
Y pasando al texto que hoy nos regala la liturgia dominical, se nota que el interés de Marcos es animar en la esperanza. A medida que nos alejamos de las fechas en las cuales ocurrieron los acontecimientos de la Pascua de Jesús y esperando que el Señor vuelva, a muchos se les empieza a acabar la paciencia y empiezan a perder la fe, por lo tanto el evangelista advierte acerca de que la venida del Señor no es algo que acontecerá inmediatamente sino que seguramente pasará tiempo en el que estaremos esperando.
Le pedimos a Jesús, que durante este tiempo de Adviento se renueve nuestra esperanza, que, a través del trabajo diario, de la ayuda mutua, del compromiso permanente de los hermanos, podamos hacer presente a Cristo en cada tiempo y lugar. Es importante acordarnos que, en la Ascensión de Jesús, los ángeles nos invitan a mirar hacia abajo, no quedarnos mirando hacia el cielo. Porque nos advierte acerca de la nueva presencia del Señor en la persona de los sufrientes, de los que están enfermos, encarcelados, enfermos; y nuestra preocupación por ellos hará que esa venida del Señor se haga más cercana y más concreta cada día.
El reinado de Dios necesita ciertas condiciones que son las que logramos los hombres y mujeres del mundo y estas consisten en conseguir que este se transforme en un verdadero hogar para todos. El reino que esperamos es aquél donde surge la paz, las armas se transforman en arados y los caminos se emparejan para que no tropiece el pie del mensajero de la paz. Cuando esto empiece a ocurrir, de seguro el Señor estará ya en medio de nosotros.
El tiempo de Adviento es un tiempo de esperanza, un momento litúrgico en el cual renovamos nuestro esfuerzo por hacer presente a Jesús en medio de los hombres y esto implica una gran atención pues son muchas las distracciones en estos tiempos. Muchas las armas que tiene el demonio de alejarnos del camino que nos lleva al encuentro con el Niño que se revelará en el pesebre de Belén.

P. Luis Alarcón Escárate
Vicario de Pastoral Social y Talca Ciudad
Párroco de Los Doce Apóstoles apellán Univ. Santo Tomás

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