Excesos diechiocheros

17 Septiembre   813   Opinión   Stefanie Chalmers E.
Columnista Diario El Centro
Stefanie Chalmers E.

Nutricionista, Fisiopatóloga. Escuela de Nutrición Universidad Andrés Bello

 

Una de las características más distintivas de la semana en que celebramos las fiestas patrias, es el inconfundible aroma de los alimentos sobre la parrilla. Ese estímulo no solo es capaz de fragilizar las voluntades de los más convencidos y aplicados en su plan de alimentación, y de todos quienes sueñan con un “verano sin polera”, sino que también es una guía que nos conduce hacia el más valorado punto de encuentro dieciochero con familia y amigos, la parrilla.


Es ahí donde en un intento de autoconvicción, frente a la oferta de preparaciones que “rebosan en riesgo cardiovascular”, se comienzan a escuchar frases características, como: “una probadita no más”, “si total, no como esto todos los días…”, las que luego de varias probaditas de alimentos altamente calóricos, se sustituyen por “hay que vivir la vida” y “de algo hay que morir”.


Sin negar que todas esas afirmaciones son válidas, y que también es válido comer lo que se quiera en el ejercicio de la libertad. El conflicto se genera cuando el comportamiento alimentario pasa a ser una consecuencia espontánea de impulsos que conducen a daños acumulativos en la salud, y cuando la ingesta, más que un complemento a los encuentros sociales en torno a la celebración patria, se constituye como un factor capaz de dominar a la razón y con ello anular conocimientos y compromisos de autocuidado.


Iniciando con placer y terminando en disconfort y culpa, al punto de dar origen a los “comí tanto, que no me puedo ni mover”, y a públicas y aplaudidas promesas de “el lunes me pongo a dieta y me inscribo al gimnasio”. Frente a esto surge la pregunta con tono de réplica para los nutricionistas: ¿y entonces no podemos comer nada?, la respuesta es: ¡Sí se puede!, y entre los muchos típicos consejos, recordando que la ingesta promedio adecuada para un adulto, es de 2000 Kcal/día, invito a que al menos decidamos respecto a las siguientes 4 sugerencias y datos: prefiera pebre y no mayonesa (20 Kcal v/s 80 Kcal por cucharada), prefiera bebidas sin azúcar (bebidas azucaradas aportan 110 Kcal por vaso de 250 ml), coma anticucho sin chorizo ni vienesa (puede evitar más de 200 Kcal por unidad, además de mucha grasa y sodio), baje la cuota de ingesta alcohólica (1 solo vaso de piscola puede aportar 250 Kcal).


Solo con estas medidas se puede celebrar a la patria y compartir comiendo rico y más sano, evitando un importante exceso calórico y sus indeseables y conocidas consecuencias.