Fiestas Patrias

19 Septiembre   572   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

Llegan las Fiestas Patrias y como cada año, parece ser un momento adecuado para dejar por al menos un segundo las diferencias de lado, las odiosidades y rencillas de esa política que cada vez entusiasma menos a la ciudadanía, incrementando los altísimos niveles de desafección pública por parte de los vecinos y vecinas. En momentos de problemas regionales en distintos sectores del país, con el estado de escasez hídrica, o de emergencia agrícola en otras, la pobre discusión respecto a la reducción de la jornada laboral tras el proyecto presentado desde el Partido Comunista, la politizada y tergiversada acusación constitucional en contra de la Ministra de Educación, Marcela Cubillos, que más resulta ser una cuestión de trinchera política sin consideraciones reales en el plano jurídico-constitucional, la acusación de supuesto financiamiento ilegal de campañas políticas en alusión a la última campaña de la ex Presidenta Bachelet, los efectos de la guerra comercial entre EEUU y China para países como Chile, o de por ejemplo, los preocupantes resultados de la Encuesta de Corrupción 2019, que básicamente vienen a confirmar por enésima vez el profundo distanciamiento de las personas con el mundo de la política e instituciones relevantes como ambas Cámaras del Poder Legislativo o entidades como Gendarmería.
Es en medio de este ambiente de crispación pública, que llegan las festividades de Septiembre, acompañadas de su música característica que tanto nos identifica, la gastronomía que añoramos, y el encuentro entre los amigos y familias que muchas veces, por el intenso devenir de nuestras vidas, no es posible de efectuarse en fechas regulares del año calendario.
También, y en este sentido, vemos cómo varias demandas del esquema político permanecen inconclusas, sin capacidad de obtener acuerdos que vayan por sobre las diferencias, entendiendo que se requiere de consensos para caminar por las veredas idóneas.
Esperemos que, tantas de estas imágenes que afectan la búsqueda de avances y progresos para todos, se vean disminuidas después de la celebración de estas fiestas, asumiendo así que estos días libres para la mayoría de la población, servirán para algo y no serán en vano, sobre todo para poner al país por delante, sus valores, su gente, y todo ese futuro frondoso que en gran parte, necesita de un mejor estado de la calidad de la política, y que esta última actividad en muchas situaciones, deje de mirarse el propio ombligo, resituando la importancia del interés colectivo por sobre los meros pergaminos individuales. Feliz 18 para usted y para todos, que lo disfrute, zapatee harto y celebre con moderación. La República necesita de todos.