Fin de la sala de adolescentes

09 Octubre 2018   1527   Opinión   José Luis Craig Meneses
Columnista Diario El Centro
José Luis Craig Meneses

Abogado, Magister en Criminología y Justicia Penal Defensor Regional de Maule.

En esta misma tribuna, en mayo de este año, lamentamos que el Poder Judicial haya decidido terminar con uno de los “chiches” maulinos de la Reforma, como era la sala especializada en materia de adolescentes con que contábamos como región, en el Juzgado de Garantía de Talca.

Pues bien, a septiembre ya podemos hacer un balance al menos en uno de los ámbitos más sensibles del proceso penal, como es la privación de libertad de los imputados entre 14 y 17 años en Talca.
Al 31 de mayo de 2018, época del cierre de la sala penal adolescente de Talca, había tan solo 8 adolescentes en internación provisoria, la prisión preventiva de los adolescentes en el CIP –CRC.
Lamentablemente, al 30 de septiembre esa cifra más que se duplicó, llegando a 18 adolescentes privados de su libertad, por el Juzgado de Garantía de Talca.
Dos posibles explicaciones surgen para explicar esto. Una es que haya habido en los últimos 4 meses en Talca una explosión de delitos cometidos por menores; y, la otra, es que el criterio experto que antes existía a la hora de tomar decisiones en relación a cautelares ha variado, perdiéndose el valor en sí mismo de la especialización, tal y como temíamos en Mayo de este año.
La estadística no juega a favor de la primera explicación, lamentablemente, para el Poder Judicial, y afortunadamente para la comunidad talquina.
En efecto a la fecha no hay un aumento de ingresos de delitos de adolescentes en la región, por el contrario lo más probable es que el 2018 cierre a la baja. Además, podemos aportar a este respecto que en 2017, un 75,6% de los adolescentes a los que se les decretó la Internación Provisoria, fueron en definitiva sancionados a penas NO privativas de libertad.
Entonces, con los argumentos expuestos, me atrevería a apostar que el aumento de los adolescentes presos en Talca, se debe a la segunda opción, aquella que implica un cambio de criterio, provocado por la pérdida de la especialización del (la) Magistrado(a) a cargo, que extrapola en sus decisiones de cautelares los criterios de los adultos, que no son los mismos que deben gobernar la materia en adolescentes.
Ha quedado casi demostrado que los jueces comunes, no sienten el llamado a aplicar en toda su extensión por ejemplo de lo dispuesto en el artículo 32 de la ley 20.084, que señala expresamente el criterio de último recurso de la privación de libertad en caso de menores de edad. Tampoco tienen presente el artículo 33 de dicha ley, que se mantiene vigente, y que obliga al juez (a) a ser proporcional a la hora de fijar cautelares en relación a la sanción probable para el imputado.
Ojala me equivoque, pero lo más probable es que, tal y como lo advertimos, el sistema ha perdido muchísimo de especialización, con el cierre de la sala especializada de Talca.