Gobernador Regional y Delegado Presidencial

26 Septiembre   451   Opinión   Jorge Navarrete Bustamante
Columnista Diario El Centro Jorge Navarrete Bustamante
Jorge Navarrete Bustamante

Académico U. de Talca

Comentando hace unas semanas el libro “Desarrollo Territorial Colaborativo” de la Fundación Chile descentralizado… desarrollado, decíamos que es bastante esclarecedor el artículo de Egon Montecinos y Esteban Szmulewicz.
Así ante los escenarios descritos anteriormente y altamente probables, cabe preguntarse cómo resolver esta relación entre las futuras autoridades. No obstante, la actual legislación, no contempla una instancia de coordinación para estos efectos, la principal institución en la que debiera recaer esta responsabilidad es el Consejo Regional, órgano legítimo y representativo de la diversidad política y territorial de cada región, y presidido por el gobernador regional. En esta instancia debiera recaer, al menos en la primera parte del proceso de descentralización, la responsabilidad de garantizar una mínima coordinación política de los servicios públicos presentes en cada una de las regiones.
¿Cómo hacerlo? Amparándose en la ley de gobiernos regionales número 19.175, se puede crear una comisión de “Coordinación Política Regional”, integrada de manera permanente por el gobernador regional, delegado presidencial regional y consejeros regionales. Esta instancia se puede hacer sin necesidad de modificar la legislación recientemente aprobada, dado que la Ley 19.175 de gobiernos regionales, en su artículo 36, letra a), faculta al Consejo Regional para “aprobar el reglamento que regula su funcionamiento, en el que se podrá contemplar la existencia de diversas comisiones de trabajo”. Para concretar esta idea, bastaría solo la voluntad política de los dieciseis consejos regionales existentes en el país, para crear esta comisión de coordinación política regional y anticiparse a este tipo de situaciones.
La utilidad de una comisión de coordinación política regional se fundamenta en evitar o minimizar la ocurrencia de problemas de coordinación a escala regional, y reducir el impacto negativo que puede generar ante la ciudadanía el hecho de debutar con nuevas autoridades políticas, que presenten graves problemas de coordinación a escala territorial. Con ello también se puede contribuir a reducir la posibilidad de que la descentralización política se transforme en un proceso que traiga como consecuencia “hacer las cosas peor que antes” y que produzca la sensación en la ciudadanía de que esta nueva autoridad regional carece de legitimación.
Ahora bien, esta propuesta tiene ciertas dificultades desde el punto de vista jurídico, dado que se trataría de comisiones de trabajo del Consejo Regional, órgano que no será integrado por el delegado presidencial, por lo que es dudoso jurídicamente que pueda incorporarse a comisiones de trabajo.
Otra propuesta consiste en precisar o clarificar mejor ciertos ámbitos. Por ejemplo, en materia de traspaso de competencias.
Continuará…